Entre Nos ... El regreso a clases

Por Carlos Santamaría Ochoa

Entre Nos … El regreso a clases … No cabe duda que estos días son importantes para el comercio local y foráneo, así como para los que tenemos hijos en edad escolar y, unos, entraron ya a proseguir sus estudios, otros lo harán el lunes próximo, y los más, dentro de unos diez días.

Las tiendas donde se localiza un importante contenido de útiles escolares tienen ofertas y muchas cosas que necesitaremos para nuestros hijos; algunos están pidiendo todo nuevo, todo novedoso o diferente, cuando dicho sea con toda honestidad, la situación económica del país nos orilla a ser cuidadosos con los recursos y gastar únicamente lo necesario, es decir, comprar lo que requieren los hijos y nada más.

Son muchos pesos los que se gastan en estos menesteres, y también son muchas las exigencias de los profesores, a los que cada día entendemos menos.

Piden cuadernos cosidos, forrados de tal o cual color, de 100, 150 o 200 hojas según sea su necesidad.

Y lo anterior viene a colación porque algunos se escudan e el hecho de que nuestros hijos tendrán así garantizado el contar con todos los apuntes del año escolar, y que no se les haya perdido algún cuaderno anterior.

No estamos de acuerdo en esas medidas, porque si bien es cierto que se busca que los hijos cuiden sus útiles, que les aguanten para el fin de año, la responsabilidad de su cuidado y preservación es de ellos mismos: no de los maestros ni de los padres de familia, y la verdad sí nos complican la existencia cuando piden cuadernos de tamaño especial, cantidad de hojas que no es la convencional, y hay que gastar de más; el problema no es el gasto, sino que los hijos no terminan de usar los cuadernos.

Experiencias personales tenemos en el sentido de que les pidieron cuadernos de 200 hojas y no alcanzaron a gastar ni cien hojas. Es un desperdicio de dinero.

El forrar los cuadernos de un determinado color aduce a complejos varios de quienes dirigen las clases: qué les importa que se vean o no uniformes los cuadernos cuando los recogen.

Ellos van a enseñar a los estudiantes, no a presumir que son simétricos y combinables con todo lo que desean.

Los que los piden cosidos no tienen idea de lo que se hace: habemos algunos padres que compramos y cosemos, pero otros que compramos cuadernos de más calidad para que les dure todo el año, y los maestros nos impiden comprar esas piezas escolares, porque sienten que si no es cosido “no vale”, o al menos, así lo dicen.

No concebimos a un buen estudiante que ha sido evaluado en base a la calidad de sus cuadernos. Lo importante es que sepa cuanto suman dos mas dos, o que entienda de conjugación de verbos, por poner solamente dos ejemplos típicos.

Y esas actitudes las consideramos demasiado paternalistas, como que quieren tutoriar a los hijos que tenemos, y no es por ahí pro donde va la cosa.

Otro grave error es que piden los útiles hasta el regreso a clases, y eso sucede en nivel de secundarias. ¿No podrían pensar en nosotros un poco y pedir los útiles antes de salir de vacaciones? Los requerimientos y necedades no tienen fecha, así que, se pudo haber hecho algo para que avanzáramos, de acuerdo a nuestros presupuestos y tiempo disponible.

Nos roban momentos de convivencia, dinero que se tiene que gastar porque no pudimos prever dado que los maestros nunca supieron qué pedir, o lo hacen según su criterio o simpatía, y pocas veces en el sentido de la educación y formación adecuada.

Ya nos perjudicaron, no entregaron lista antes de salir de clases, hoy cuesta lo mismo que en otros sitios del mundo.

Lo único que ha cambiado es el sentido de novedosos de nuestros pequeños.

Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx

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