Opinión Económica ... Sospechas de manipulación de crisis por grupos de poder

Sospechas de manipulación de crisis por grupos de poder ... Con el permiso expreso de mi colega economista del ITAM, compañero de generación 1973-1978, que escribe cada semana en el Diario La Jornada desde Aguascalientes, presento a continuación su reflexión de este 12 de agosto sobre las sospechas que cada día son más evidentes, de la manipulación de la economía mundial por los grupos fácticos transnacionales del mundo extra global de este fatídico Siglo XXI.

Dr. Jorge Lera Mejía citando al Mtro. José Luis Gutiérrez Lozano

[…] OPINIÓN: Tic, tac / Ciudadanía económica; By José Luis Gutiérrez Lozano | 12/08/2015

De acuerdo con Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo ETC (http://www.etcgroup.org/es/), organización dedicada a la conservación y promoción de la diversidad cultural y ecológica y los derechos humanos, se negocian actualmente en secreto con gobiernos de 50 países, incluido México, tratados internacionales en pos de dar beneficios irrestrictos a las empresas transnacionales, contra los intereses y el bien público. El Acuerdo de Comercio en Servicios (TISA, por sus siglas en inglés) prevé la privatización de empresas y servicios relacionados con agua, alimentación, educación, investigación, correos, transportes, telecomunicaciones, comercio electrónico, servicios financieros, servicios ambientales, salud y mucho más, incluso los mal llamados servicios ambientales relacionados a bosques, sistemas hidrológicos y otras funciones de los ecosistemas.

Las negociaciones y textos que se discuten son secretas, pero Wikileaks los ha filtrado desde 2014 (http://wikileaks.jornada.com.mx/). El TISA integra un paquete de varios tratados comerciales en negociación en los que un grupo de países, con Estados Unidos a la cabeza, busca afianzar el mercado de sus empresas y su esfera de poder comercial, financiero y político. Los más significativos son la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión y el Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TTIP y TPP, por sus siglas en inglés). El primero es entre Estados Unidos y Europa (llamado informalmente OTAN económica) y el segundo entre Estados Unidos y varios países del Pacífico.

Respondiendo a la demanda de poderosísimos grupos trasnacionales financieros y cadenas de supermercados (Walmart principalmente), se facilitará mayor privatización de servicios públicos, además de sus contenidos. Según Ribeiro, los tratados ni siquiera pasarán formalmente por otra instancia, como la Organización Mundial del Comercio, durante su negociación. El texto será confidencial por cinco años después de acordado y los congresos de los países -donde esto se requiera- sólo podrán aceptar o rechazar el paquete entero, como caja negra.

En el TISA participan países que en conjunto representan 68% del comercio en servicios a nivel global y es notoria la exclusión de países del Brics (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica). Es clara la intención de afirmar la competencia económica de ese bloque ante los otros liderados por China.

Para descubrir la perspectiva y los alcances de esta importante negociación internacional resulta fundamental ubicarla en el marco aún mayor de la situación financiera global. Los Estados Unidos de América han sacado de su territorio ya casi toda actividad industrial. Emitiendo dólares, prácticamente de la nada -ya que desde 1973 separó el valor de su divisa del oro-, ha financiado el complejo industrial militar más grande de la historia. Tiene al día de hoy la economía más endeudada del planeta. Su deuda pública asciende a 18.3 billones de dólares, a la que se añaden los dólares depositados en el sistema bancario internacional (eurodólares, petrodólares, etc.). Así, las obligaciones monetarias de los EUA alcanzan una cantidad estimada en 96 billones, esto es 300 mil dólares por cada ciudadano.

Los EUA patrocinaron las enormes transferencias -subsidios- que se otorgaron a los bancos desde noviembre de 2008 mediante el mecanismo de flexibilización cuantitativa -conocida con el acrónimo QE, quantitative easing-, que es una herramienta de política monetaria utilizada por bancos centrales (que en los EUA es la Federal Reserve, o Fed) para aumentar la oferta de dinero. Se pretendía con esa inyección de dinero evitar el colapso de los bancos que tuvieron que asimilar pérdidas por sus créditos hipotecarios impagados (activos tóxicos) y reducir las tasas de interés a largo plazo con lo que, conforme a la teoría monetaria convencional, se debería provocar un estímulo inmediato a la economía. En otras palabras, inyectar adrenalina, en forma de dinero, que debía estimular al paciente.

Pero el dinero adicional (dinero-deuda) no permeó hacia las economías, por lo cual no se pudieron palpar signos de mejora económica. El caso reciente de Grecia permitió dejar muy claro cómo opera la perversión implícita en el dinero-deuda: las inyecciones de nuevos créditos recetadas por la “troika” simplemente eran para pagar réditos a los bancos, a cambio de recibir como garantías los bienes y recursos del país.

El apetito insaciable del sistema bancario de dinero-deuda absorbe la riqueza de manera tal que progresivamente deja de existir dinero disponible para generar riqueza a través de la industria y el desarrollo tecnológico de los países. Así sólo les queda -sólo nos queda a los países satélites- la opción de recibir inversiones extranjeras para maquila, la privatización de los servicios y la venta de recursos naturales al precio que las transnacionales establecen.

Quienes controlan las finanzas del mundo, a la vez que las armas, los químico-farmacéuticos, los alimentos, el petróleo y ahora los servicios públicos, perfilan ahora un nuevo golpe para refrendar su predominio en el mundo occidental. Dejarán caer por su propio peso el resultado natural de una deuda impagable. El dólar norteamericano, con cuya emisión ilimitada los dueños de la Fed, que son también dueños de los monopolios globales, acumularon el oro del mundo, ya dejó de ser útil para ellos. Una devaluación de la divisa norteamericana abarataría el valor de la deuda en su totalidad.

El pasado 15 de julio el estado soberano de Texas reclamó formalmente a la Fed la reintegración de la parte proporcional del oro que correspondería como parte de la Unión Americana. Esta acción, presumiblemente planeada por los mismos dueños del dinero, generaría una creciente desconfianza en el dólar, hasta devaluarlo.

China es el país que posee la mayor cantidad de dólares. Al caer el valor de la divisa verde, sería el principal afectado si no le compensase ser el principal destino de la inversión productiva norteamericana y principal proveedor de productos de consumo de Walmart, la mayor cadena de tiendas de venta al menudeo.

El conjunto de implicaciones monetarias, comerciales, sociales y políticas parecen estar alineándose hacia un importante cambio económico en los EUA con repercusiones a nivel global. La cuenta regresiva parece haber comenzado para concluir el próximo mes de septiembre.

CONTACTO EN: ciudadania.economica@gmail.com  @jlgutierrez […] (Fin de la nota citada).

@lera_jorge

 

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