Anecdotario … Desperdicio

Por Javier Rosales Ortiz

 

 

Anecdotario … Desperdicio … RELATO 1.-La promesa le abre la puerta a la esperanza, pero con el tiempo sabe amarga, desilusiona, produce desencanto.

Y es que esta palabra tan corta se ha convertido en un gancho y tiene que ver con los sueños que siempre ha acariciado uno de los eternos prospectos a la gubernatura de Tamaulipas, quien le dice a propios y extraños que este 2018 ahora si va la suya.

Esas promesa parten desde una oficina que está ubicada en Reynosa, donde se prepara la estrategia que se utilizara para tratar de colocar en ese codiciado puesto al panista, Francisco Javier Cabeza de Vaca, un senador fronterizo que no dio el ancho y que es más conocido por los escándalos y por sus agrias críticas hacia el sistema, que por su trabajo legislativo.

Lo que si es de cuidado –digo para los priístas de Tamaulipas- es que  esa oficina es manejada con habilidad, con maestría, por uno de los estrategas que mejor le ha dado resultados al partido blanquiazul y que lleva por nombre Carlos de Alejandro Acevedo.

El, junto con un club de amigos, ha establecido contacto con muchos tamaulipecos para impulsar la causa del señor de los cuernos y, según se dice en aquella frontera, reparte promesas a diestra y siniestra con tal de perfeccionar la imagen de un senador que no cesa en su empeño se sentarse en el sillón más cómodo del tercer piso de palacio de gobierno.

Carlos fue priísta de hueso colorado, pero nunca se valoró su talento, su seriedad y su experiencia, por eso los panistas le echaron el ojo y lo hicieron suyo y ahora se mueve como pez en el agua a favor de un senador que ha demostrado que es capaz de pagar importantes espacios en los medios nacionales para convertirse en víctima de fantasiosos atentados o bien para despotricar contra todo lo que se le ponga enfrente.

Aquí lo cierto es que Carlos devenga bien el salario que percibe y como dice una vieja melodía, vende caro su amor.

El, Carlos, ya trabajó en el COPLADET y en el área de seguridad pública donde se movió con pericia y eso lo convierte en peligroso para el PRI, partido que no está dispuesto a permitir que la gubernatura escape de sus manos.

Algunos dicen que son ingenuos los que creen en las promesas de Carlos porque su jefe, el senador, no es afecto a cumplir con los compromisos que adquiere en el camino.

Otros, solo comentan que una promesa es el último recurso que les queda para tratar de que la revolución les haga justicia.

Carlos está extendiendo sus tentáculos por todo Tamaulipas.

Por eso, sobre aviso, no hay engaño.

RELATO 2.-Ni hablar, él no puede negar que las redes sociales se ha convertido en el mejor instrumento para conocer ha detalle y con rudeza innecesaria las peticiones y las criticas de sus gobernados, quienes por cientos o tal vez miles siguen a través de Internet sus pasos.

Y es que se contabilizan por cientos los ciudadanos que felicitaron a Alejandro Etienne Llano, presidente municipal de Ciudad Victoria, Tamaulipas, por su reciente informe de gobierno, pero otros, aunque pocos, le hacen ver por medio de las redes que en esta capital falta mucho por hacer.

El munícipe victorense, en un corto mensaje de agradecimiento que ofreció a bordo de su vehiculo una vez que rindió el informe, luce satisfecho, pletórico junto a su esposa la señora Katia, pero varios cibernautas se dieron cuenta de que no portaban el cinturón de seguridad, o por lo menos eso no se apreciaba a cuadro.

Así es la raza, pero al edil eso no lo debe perturbar, porque es un hombre que ha dado muestra de que sabe soportar la crítica del tamaño que sea, ya que la crítica sirve para mejorar.

Aquí lo importante es que Alejandro aprovecha bien las redes sociales para comunicarse con el receptor, una estrategia que otros ya han utilizado para consumar sus sueños políticos.

Alejandro avanza y avanza y capta seguidores a su paso.

Y con ello le da vida a una de las frases de campaña.

Que escapaba con euforia por las bocas del viejerío que lo apoyo.

Y que dice: “A Etienne, nada lo detiene”.

Correo electrónico: tecnico.lobo1@gmail.com

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