Hipódromo Político ... México, a 30 años de 1985

Por Carlos G. Cortés García

Los sismos del 19 y 20 de septiembre de 1985, dejaron un importante aprendizaje a los habitantes de la Ciudad de México: los sismos sentidos hasta esa fecha, todos, dejaron de ser sólo anécdotas para convertirse en una seria realidad. Hasta antes de las 7:19 de la mañana del 19 de septiembre, los sismos eran motivo de risa y hasta de mofa. Esa difícil fecha demostró dos cosas: primero, que a las autoridades el desastre las sorprendió con los dedos entre la puerta y dos, que la sociedad fue extraordinariamente eficiente en la ayuda a los damnificados.

Sin embargo, a partir de esa fatídica fecha México, no sólo en la ciudad sino en todo el país, aprendimos que hay que estar preparados ante lo inevitable. Y la realidad es que cualquier día, a cualquier hora y bajo cualquier circunstancia podemos experimentar un movimiento telúrico o cualquier otro fenómeno destructivo que pueda poner en riesgo nuestra integridad, la de nuestra familia y la de nuestro entorno. Y no hay que olvidar que movimientos sísmicos ya se han sentido en Tamaulipas. Y los tornados también. Y no se digan las inundaciones y los huracanes que se han vuelto prácticamente algo normal cada año en toda la geografía nacional.

Después de los sismos de 1985 nace en México Protección Civil, cuya presencia ya permea en los tres niveles de gobierno: federal, estatales y municipales. Y su labor es trabajar antes, durante y después de la ocurrencia de fenómenos destructivos con la organización de los recursos que pudiesen emplearse ante la ocurrencia de calamidades, en la recuperación y vuelta a la normalidad. Pero que quede claro: la acción gubernamental sin el apoyo y la base social, no sirve de nada.

Es decir, la sociedad tenemos que aprender que hacer antes, durante y después de la ocurrencia de una calamidad, llámense sismos, inundaciones, explosiones, pandemias o fenómenos socio-organizativos. Quien no esté preparado para afrontar estas difíciles circunstancias podría perder todo, incluyendo lo más preciado que es su vida.

De 1985 a la fecha, se han implementado en nuestro país el Sistema Nacional de Protección Civil, el Centro Nacional de Prevención de Desastres, el Fondo  de Desastres Naturales y la primera Ley General de Protección Civil, que incluso nos han convertido en un referente en el mundo a través de procedimientos y estándares deconstrucción que se aplican en otras naciones”, manifestó.

En materia de Protección Civil, México es ya un referente mundial en sus protocolos y prácticas cotidianas y ha pasado de ser un país receptor de ayuda a uno que comparte experiencias y participa en la solución de desastres en otras naciones. Aprender a operar durante los desastres ha tenido un alto costo para México.

En 1985, empezó a forjarse entre los mexicanos la cultura de la prevención y la protección civil. Por ello, debemos de tomar en serio los ejercicios de respuesta que se realicen para saber cómo debemos de operar ante la ocurrencia de un fenómeno destructivo.

Al día de hoy podemos estar seguros que México cuenta con infraestructura, autoridades, reglamentación y protocolos que nos indican qué hacer y cómo comportarnos antes, durante y después de la ocurrencia de una contingencia. Y la coordinación entre la sociedad y el gobierno, permite  que ante la ocurrencia de una tragedia las pérdidas de vidas humanas sean las menos, y los daños puedan sólo circunscribirse al aspecto material.

No hay duda que en México, hemos avanzado en el tema de protección civil. No hay duda que la sociedad hemos aprendido que la solidaridad en casos de desastre nos permite lograr buenos resultados. Y el gobierno sabe que aplicar programas de atención a contingencias sin el ingrediente social no los lleva a ninguna parte. Aprender en materia de desastres nos ha costado sangre, sudor y lágrimas, pero hemos avanzado, lo que nos permite estar atentos a la ocurrencia de un gran sismo, como el de 1985, que dicen los que saben, viene en camino. ¿Será?

 

  1. 1. ¿Qué la Diputada Local Olga Sosa sueña con ser alcaldesa de Tampico? No por favor… ¡La gente de Tampico no se merece tal castigo!

Gracias por recibirnos. Sus comentarios son bien recibidos en nuestro correo electrónico hipódromo.politico@gmail.com. Y también estamos en twitter @ccortesgarcia.

Notas relacionadas