Entre Nos ... Guerra a las grasas

Por Carlos Santamaría Ochoa

Entre Nos … Guerra a las grasas … Uno de los más grandes problemas sociales lo constituye el problema de la alimentación que ha estado aumentando día con día: la obesidad y el sobrepeso constituyen la puerta de entrada a diagnósticos más graves como son las enfermedades crónico degenerativas: diabetes e hipertensión arterial. Son de las principales causas de muerte en prácticamente todo el mundo.

Y en ese sentido, la autoridad de todo nivel en materia sanitaria ha llevado a cabo innumerables campañas y cruzadas, para tratar de que usted y yo entendamos la importancia de bajar de peso, de conservarse adecuadamente, y no por aspectos estéticos, que definitivamente ayudan mucho, sino clínicos, porque un problema de esa naturaleza lleva consigo una serie de enfermedades que podemos adquirir, por las condiciones ce nuestro organismo.

Y es precisamente  una situación que hay que tomar de frente, sin reserva y con todo el vigor que sea necesario: las complicaciones producto de estos problemas de salud son realmente importantes.

Hace poco tiempo se llevaron a cabo acciones muy interesantes en ese rubro, y lo que ayuda hoy en día es la “moda” que tiene en muchas personas y que prolifera  más cada día: los maratones, medios maratones o las carreras de 3, 5 o 10 kilómetros, que organizan instituciones públicas y privadas, clubes y todo tipo de grupos sociales, ya que, como dijimos antes, es la moda hoy en día.

Había programas interesantes al respecto, y vemos en los gimnasios mucha gente en los programas de zumba, aeróbics y otras formas de hacer ejercicio al ritmo de la música. Es más común, pero también tenemos que estar muy conscientes de que hay mucha más obesidad y sobrepeso en nuestro tiempo.

Algo está sucediendo que nuestros muchachos tienen problemas manifiestos de obesidad y sobrepeso que afectan su salud y su forma de llevar las cosas a diario, ya que psicológicamente también tiene una factura muy fuerte que cobra antes que nada.

¿Qué hacer al respecto?

En primera instancia, hay que entender y aceptar la situación y condición: si estamos gordos hay que reconocerlo y poner manos a la obra, que el reconocerlo es un muy buen inicio.

Luego, buscar la ayuda profesional necesaria, que inicia con un buen terapeuta o psicólogo, y con un profesional de la nutrición para ajustar los consumos que hacemos y entonces propiciar una figura estética, e insistimos, no por vernos como muñecos o muñecas, sino por la salud, preocupación inicial que debiéramos tener todos.

La mejor forma de demostrar el amor a nuestros hijos es no dejarlos que engorden de esa insultante manera, y que luego cuesta mucho dinero, tiempo, esfuerzo y otras muchas, pero muchas cosas más.

Necesario, por donde se vea, hacer algo al respecto, y los que padecemos cualquiera de los dos “problemas” que no son más que condiciones físicas.

En este sentido, queremos destacar la fuera de voluntad de un buen amigo y colega que estando bastante gordo se propuso y puso manos a la obra: hoy es una persona normalmente aceptable en aspecto clínico y social.

Entonces, ver al psicólogo, al nutriólogo y, luego aceptar que vamos a iniciar un programa intenso que puede costarnos mucho en cualquier forma, pero que será mucho mejor la recompensa que queremos tener para con los nuestros, pero sobre todo, para nosotros mismos.

Es la obesidad madre de infinidad de problemas de salud y es hora, en este momento, de dar una batalla sin cuartel, para que entonces, los nuestros, familiares o conocidos y los que nos rodean, puedan aspirar a una mejor calidad de vida.

Dejar de ser el “gordito” del grupo será bueno, y si no, recuérdelo cuando pueda dejar su ropa que utiliza, por una o dos tallas menos.

La recompensa no tiene precio, y lo va a entencer.

Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx

 

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