Entre Nos ... Aníbal Martínez y la fotografía

Por Carlos Santamaría Ochoa

Entre Nos … Aníbal Martínez y la fotografía. Como profesional de la fotografía desde hace 38 años me ha tocado vivir muchas experiencias interesantes, buenas, malas, espectaculares y de otra índole. La fotografía, el arte de fijar y reproducir imágenes, objetos, personajes y más, a través, inicialmente de sales de plata, y hoy en día, de impulsos electrónicos, ha sido una forma de vida que nos ha acompañado desde siempre y ha sido nuestra pasión.

No podemos negar las maravillosas horas y experiencias que hemos vivido: la fotografía nos ha permitido también conocer gente maravillosa, una de esas personas, sin duda alguna, el buen amigo Aníbal Martínez Reyes, quien este jueves dejó de estar entre nosotros, y ha dejado un verdadero y profundo dolor en muchos de nosotros.

Hablar de Aníbal puede resultar infructuoso para muchas personas, pero el recuerdo del amigo y compañero no puede quedar ajeno a los sentimientos y pensamientos de lo vivido junto con ese joven que conocimos trabajador del Ayuntamiento de Victoria, luego, fotógrafo y director de un conocido portal; como fotógrafo, tuvimos oportunidad de compartir muchas pero muchas cosas, dada su calidad profesional y su gusto por el arte de Daguerre.

Aníbal deja una familia muy joven conformada por su esposa y su hijo, así como a sus padres, hermanos y otros miembros de ella. También, adoloridos profundamente a su otra familia, la conformada por muchos colegas periodistas y fotógrafos que aprendimos de él que hay que sonreír a la vida y hay que siempre hay una puerta con luz detrás de la oscuridad.

Hoy, Aníbal encontró seguramente esa luz que tanto buscó y que hoy es parte de su ser.

Nos ha dejado y hemos llenado la noche y el día con muchos pensamientos: giras, conferencias de prensa, recorridos a Gobierno y otros sitios, siempre acompañado de su fiel Canon, con ese impresionante lente fotográfico con una cantidad impresionante de luz, con el que logró captar momentos importantes de la historia del Tamaulipas que le tocó vivir en su calidad de comunicador gráfico y, últimamente, de comunicador a través de la palabra escrita.

No es fácil destacar en el fotoperiodismo porque no se necesita para ello conocer el equipo: eso lo hace cualquiera que tenga dinero para comprar una buena cámara. No.

Para destacar en esta noble actividad hay que aprender a leer las imágenes y captarlas según su propia dimensión, y en eso, Aníbal se destacó profundamente. Uno de sus grandes maestros ha sido sin duda alguna nuestro común amigo Pablo Martínez Borrego, con quien sembró y cosechó una profunda y afectuosa amistad. El “pollo” siempre estuvo en los afectos de Aníbal y el sentimiento era recíproco.

Hoy, Aníbal descansa en paz y suponemos que ha encontrado lo que buscaba, porque le dimos el ultimo adiós y su rostro reflejó una enorme tranquilidad y algo que pudiera interpretarse como una sonrisa de satisfacción.

No podemos pensar otra cosa más que en el dolor de sus familiares y en la partida de un muy querido profesional de la fotografía, un ser humano alegre y probo, directo y recto en toda la extensión de la palabra.

Hoy, se ha ido para siempre de nuestro mundo el fotoperiodista Aníbal Martínez Reyes, y nos ha dejado muchos recuerdos.

Pensar muchas cosas es obligado, pero elevar una oración por su eterno descanso es una acción que muchos queremos compartir con sus familiares y amigos.

A Aníbal padre, a su madre, hermanos, esposa, hijo, primos, tíos y quienes tuvieron la cercanía filial y amistosa con Aníbal, nuestro solidario sentimiento, y para nuestro muy querido amigo y colega, una oración de todo corazón.

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