Entre Nos ... Que no nos ofendan

Por Carlos Santamaría Ochoa

Entre Nos … Que no nos ofendan. Llama poderosamente la atención el hecho de que quienes aspiran a suceder a Egidio Torre Cantú en la gubernatura de Tamaulipas piensan, o es nuestra impresión, que los tamaulipecos somos limitados mentales o que no tenemos ni el menor asomo de inteligencia que, a sobradas cuentas, quiere decir lo mismo.

Hace tan solo unos días, la autoridad electoral ordenó el retiro de anuncios espectaculares de algunos de los políticos que aspiran a la gubernatura, lo que ocasionó una serie de comentarios, porque fueron atendidos los oficios de parte de algunos de ellos, entre los que se encuentra Alejandro Guevara Cobos, que independientemente de lo que diga, ha llevado a cabo una muy intensa pre campaña disfrazada de eventos de consulta popular para encontrar qué requiere la gente y gestionarlo en el Congreso de la Unión.

Algunos miembros del Partido Acción Nacional se vanagloriaron por tal acción, recordando aquel adagio bíblico que habla de que alguien ve la paja en el ojo ajeno sin ver la viga en el propio.

Nos referimos, por supuesto al senador por casualidad García Cabeza de Vaca, quien ha hecho una precampaña con todos los recursos posibles que puede otorgar el Senado de la República, en un cínico movimiento por tratar de hacerse pasar como los que no saben de ello.

Igual sucede con Carlos Cantú Rosas –Cantúrosas, se auto nombra- que, en un afán por ganar a Cabeza de Vaca, también tiene espectaculares y todo lo relacionado con una precampaña hecha y derecha.

Rumbo al Congreso del Estado, para asistir a la develación del mural del maestro Ceniceros, nos llamo poderosamente la atención un espectacular de color negro que dice con letras extremadamente grandes. BERNAL, y en unas muy pequeñas “Cerro del”, haciendo alusión al símbolo tamaulipeco por excelencia, pero en franco desafí0 a la autoridad electoral.

Miente quien dijo al legislador Marco Antonio Bernal que eso no es una precampaña, y que nadie se daría cuenta. La honorabilidad y la ética marcan que ese es un espectacular con tintes electorales.

No es prudente tratar de minimizar la inteligencia del ciudadano.

Quien vea el anuncio sabe de lo que se trata, y el mismo precandidato Bernal lo sabe, sin embargo, está violando la ley electoral, presumiendo inocencia o ingenuidad.

No, Marco, no somos tan tontos los tamaulipecos, y sabemos que es una publicidad electoral.

Negarlo es engañarse y tratar de engañar.

Surge la reflexión siguiente: si el individuo pretende engañarnos con algo tan simple, qué nos espera si llega a gobernarnos, y así aplica para Cabeza, Cantú Rosas, Guevara y todos los que tienen aspiraciones.

Hay una Ley y deben ajustarse a ella, así de sencillo.

No deben olvidar que los tamaulipecos sabemos quien es quién, y tenemos claro quién ha trabajado por nosotros y quien no lo ha hecho, así que si quieren engañarnos, no es precisamente un acto de honestidad.

Hay otros aspirantes que durante sus gestiones nunca se acordaron de nosotros, y ahora se encuentran en pleno recorrido para conocer de viva voz las inquietudes de los tamaulipecos.

¿Por qué no lo hicieron hace dos años o un año?

Insistimos: tontos no somos los tamaulipecos, no se trata de que quieran burlarnos con asuntos legaloides. El espectacular de Bernal es un claro desafío a las leyes electorales, a la honorabilidad de quien aspire a gobernar el estado, y a la inteligencia de los virtuales electores.

El pensar que nos quieren tomar el pelo, enoja, ofende, insulta. Si para ser honestos, ni les conocemos porque nunca han estado entre nosotros, y así, nos quieren engañar en lugar de hacer un juego limpio… No es para buscar el voto, sino para sembrar y recoger el rechazo por deshonestos.

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