Entre Nos ... Aegypti, Chicungunya… y ahora: Zika

Por Carlos Santamaría Ochoa

Entre Nos … Aegypti, Chicungunya… y ahora: Zika . Dirían los abuelos que no nos falta, pero hay que tener forma de poder enfrentar los problemas de salud pública que puedan afectarnos, y que, en muchos de los casos, no tienen culpable alguno más que el que lo contrae por la falta de precaución y prevención de este tipo de aspectos.

Recordamos cuando hace años se desató la primera oleada del Dengue, provocado por el mosco Aedes Aegypti, y que tenía sus dos modalidades: clásico y hemorrágico.

Las consecuencias eran en algunos casos fatales por la falta de cuidados. En el caso del dengue clásico solo había que esperar a que pasaran los síntomas tradicionales y que nos afectaban sobremanera, principalmente el de la fiebre, una altísima crisis de temperatura que nos dejaba tumbados en cama.

Posterior a varios años de combate al dengue, se dieron etapas blancas, es decir, con muy pocos casos. Cuando las autoridades sanitarias consideraron que estábamos ganando la batalla, apareció el Chicungunya, una especia de dengue pero a lo bruto, o sea, más fuerte y que tiene también casi los mismos síntomas.

La fiebre que nos lacera y nos derriba, y que a veces, nos lleva al panteón.

Hay una epidemia de este problema de salud en el país, y está focalizado el problema en ciertas zonas donde se incrementan los cuidados y medidas de prevención, cuando nos informan que viene un nuevo enemigo llamado Zika.

Pero, ¿qué es el Zika? Se preguntará usted.

Dicen algunas descripciones que se trata de una fiebre relativamente leve provocada por un miembro de la familia Flaviviridae.

El virus se identifica en 1947 por vez primera en los bosques ugandeses de Zika, de ahí su nombre, y se demostró en 1952 su existencia por medio de estudios serológicos en seres vivos.

Dicen los que saben que existe comúnmente como un virus común de la clase Flaviviridae, mayormente en África, aunque en el año de 2007 se convirtió en epidemia en el Océano Pacífico, atacando países como Malaria y Micronesia, incluyendo las islas Yap.

En el presente año se detectó un brote de fiebre Zika en Brasil, específicamente en la ciudad de Salvador de Bahía, y fue probado con la técnica RT-PCR.

Las autoridades sanitarias mexicanas han alertado a la población sobre la aparición de este problema de salud, y piden extremar medidas de prevención y precaución, procurando no tener sitios en los que se favorezca el desarrollo de las larvas de estos moscos.

Respecto a su tratamiento, hemos encontrado lo siguiente, que compartimos: “No hay una vacuna ni un tratamiento específico para el zika, sólo un manejo sintomático que consiste en descansar y en tomar acetaminofén o paracetamol para el control de la fiebre. No se recomienda el uso de aspirinas por el riesgo de sangrado que acarrea. También se aconseja ingerir líquido en abundancia para paliar el que se pierde por diferentes razones. Para manejar el prurito ocasionado por la erupción, se pueden utilizar antihistamínicos. Es necesario mantenerse alejado del paciente al menos durante la primera semana de la enfermedad para evitar el contagio”.

No queda más que tomar todas las medidas posibles y detectar los síntomas: “Se desarrolla un cuadro agudo de exantema macular o papular, erupción en la piel con puntos blancos o rojos, y puede venir acompañado de fiebre, artritis o artralgia, conjuntivitis no purulenta, dolores musculares, dolor de cabeza, dolores en la parte posterior de los ojos, los menos caracterizados son vomito y diarrea . En síntesis, es una enfermedad benigna sobre la cual no se reportan casos fatales y que se transmite comúnmente del mosquito y no hay transmisión de persona a persona”.

Por favor, tome sus precauciones y evitemos que se convierta en epidemia. En las manos de todos nosotros está lograr el éxito en esta empresa sanitaria.

Si requiere mayor información, acuda a su Centro de Salud, que seguramente le sabrán orientar adecuadamente.

Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx

Notas relacionadas