Entre Nos ... Las acciones de Ricardo

Por Carlos Santamaría Ochoa

Es satisfactorio, como parte de la ciudadanía de Victoria, la capital de Tamaulipas, ver que un miembro de la actual legislatura ha emprendido acciones en beneficio de sus representados, inclusive, sacrificando aspectos meramente personales.

El diputado Ricardo Rodríguez, legislador por el XV distrito electoral ha desatado entre sus actividades una serie de recorridos para conocer el sentir de los habitantes de su sector. Hay que enfatizar y recalcar que los mismos recorridos no los lleva a cabo ahora que está de moda que los precandidatos encuentren en actos públicos la forma más incongruente de hacer campaña: Ricardo tiene, haciendo este tipo de acciones –si quiere usted decirle campaña, es congruente- más de 24 meses, lo que significa que desde que tomó su responsabilidad legislativa ha estado pendiente de las necesidades de los tamaulipecos a quienes representa en el máximo foro legislativo del estado tamaulipeco.

Hay quien dice que no es bueno que se sepan las aspiraciones del diputado Rodríguez Martínez, pero hemos de ser francos, y el que alguien aspire a un puesto de más nivel cada vez que se le presenta la ocasión, es sinónimo de búsqueda de calidad, y merece todo el apoyo del mundo, por sus ambiciones y su franqueza.

Esos que dicen que esperarán los tiempos de su partido, o que son leales y esperarán a que se designe a alguien, no tienen cabida, y lo decimos sinceramente. Nada hay mejor que alguien con ambiciones de superarse y de servir en un escaño más elevado, y es el caso del diputado Ricardo, quien se ha caracterizado por su trabajo a favor de mucha pero mucha gente que requiere apoyos, que muchas veces le son negados en instancias oficiales que supuestamente pueden apoyar.

El diputado Ricardo Rodríguez Martínez organiza periódicamente convivios con alumnos cuyo aprovechamiento es digno de una especial felicitación y premio; en este caso, les entregó tabletas electrónicas a los chicos que han logrado a base de esfuerzo, superar las expectativas y colocarse en sitios de excelencia.

Hay varios casos de gente que puede hablar de las bondades que implica tener un representante popular pendiente de los asuntos de sus representados.

Y en el sentido de la educación, hemos constatado el enorme interés de Rodríguez por procurar el apoyo de quienes como él, quieren tener mejores expectativas de vida, pero carecen del apoyo necesario.

Este tipo de desayunos con entrega de estímulos electrónicos vienen repitiéndose desde que Ricardo llegó al Congreso. Por lo general, tiene visitas a las escuelas a donde llega y entrega los premios a los niños y jóvenes que merecen ser alentados por su aprovechamiento. Es realmente una importante labor, que merece ser difundida y multiplicada.

Nada hay mejor que ver un rostro de satisfacción reflejado en el cuerpo de un pequeño que, luego de intensos exámenes y más, tiene la satisfacción de lograr un buen aprovechamiento y lugar de honor, y ahora más, con un premio que otorga el diputado de su distrito.

Los niños no votan y eso podría desalentar a muchos políticos de hacer este tipo de actos, que, por lo mismo, reflejan el enorme interés por participar en la aventura que muchos llevan cabo en las aulas e instituciones educativas, propiciando que haya una mayor eficiencia, y que será benéfica para nuestro estado en breve.

En casos como el que nos ocupa se justifica el pensamiento de que un político o quien aspire a serlo debe tener sensibilidad humana y ponerla al servicio de quienes pretenda representar o gobernar, y el joven victorense ha demostrado con hechos que tiene esa capacidad del ser humano, del individuo que se ha preparado para empresas más importantes, pero sobre todo, del hombre, que sabe lo que sus iguales buscan y necesitan, y tiene capacidad para responderles en forma positiva.

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