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Hipódromo Político … $1500.00 Permiso para beber en Reynosa

Por Carlos G. Cortés García

Aunque usted no lo crea, en Reynosa esta navidad los ciudadanos tendrán que prepararse a pagar $1500.00 pesos si es que quieren hacer fiesta, y el permiso es sólo por consumir bebidas embriagantes. Leyó Usted bien querido lector: esos $1500.00 (mil quinientos pesos) serán sólo por un permiso de alcoholes, más lo que tendrán que pagar por el permiso de espectáculos correspondiente. Una acción tramposa que ejerce la tesorería del Ayuntamiento de Reynosa. Y el ciudadano de que cae, cae.

El caso es que en esta época de esperanza y crisis, lo que tenemos a la mano los ciudadanos para distraernos de los problemas es hacer una buena tertulia para olvidar los conflictos y las penas. Así de sencillo. Juntarnos con la familia y los amigos y tomarnos un par de tragos. Pero si durante el transcurso de su fiesta le toca que le caiga un inspector, como seguramente habrá de ocurrirle, y si es como Don Cristian Javier Sánchez Rodríguez, celosísimo de su deber y cumplidísimo agente de la Ley, agárrese, porque para nadie es un secreto que este señor es un auténtico extorsionador, es un peligro para la sociedad y lamentablemente trabaja para la Tesorería Municipal. Si desea continuar con su fiesta, deberá pagarle una buena cantidad al Inspector por concepto de mordida, disimulo o como quiera usted llamarle a este dinero. Y esta circunstancia aplica también para quienes organizan sus bodas, posadas, quince años, bautizos y cualquier clase de celebración social.

Yo como ciudadano hubiera esperado que este señor inspector hubiese sido investigado y cesado de su encargo PÚBLICO, desde el primer escándalo que protagonizó y del cual ya le dimos cuenta. Han sido múltiples las quejas de estos inspectores extorsionadores lo que permite entender que por debajo de la mesa se están llevando una cantidad importante de dinero, recursos que van a los bolsillos de los inspectores y sabrá Dios a las cuentas de que otros funcionarios municipales de la Tesorería.

La Ley de Ingresos Municipales contemple a la letra lo siguiente sobre los permisos para fiestas: “Artículo 43 de la Ley de Ingresos de Reynosa para 2015. En todos aquellos salones o locales abiertos al público en donde, de forma permanente, se verifiquen bailes, eventos o fiestas, públicos o privados, deberán contar con una licencia de Operación expedida por la Tesorería Municipal, dicha licencia tendrá una vigencia para el ejercicio fiscal correspondiente y su costo será determinado en todos los casos, tomando como base el cupo máximo de personas verificado este por el área de Espectáculos Públicos Municipal, dichos derechos se causarán y liquidarán conforme a lo siguiente:

CANTIDAD DE PERSONAS                               CUOTA ANUAL

  1. a) De 1 hasta 150 personas:                     25 días de salario mínimo
  2. b) De 151 a 299 personas:                       50 días de salario mínimo
  3. c) De 300 a 499 personas:                      75 días de salario mínimo
  4. d) De 500 en adelante:                             100 días de salario mínimo

Eso dice la Ley.

Pero analizado desde la óptica jurídica, el artículo 43 de la Ley de Ingresos de Reynosa se refiere a que los negocios que se dediquen a organizar eventos, públicos o privados, tienen la obligación de obtener una licencia de la Tesorería Municipal porque ellos, como negocios, están lucrando con la organización de estas actividades. Son negocios y de ellos se obtiene utilidad, se logran ganancias.

Pero de ahí a que se quieran pasar a cuchillo a los ciudadanos particulares tan golpeados por la crisis que quieran sólo celebrar la navidad con una buena pachanga, es otra historia.

Insisto. El tema es que se están aprovechando en la Tesorería de una mala comunicación, de abuso e insensibilidad social. Son reglas tramposas que afectan y lesionan al bolsillo de los ciudadanos, primero, porque obtienen un solo permiso en lugar de dos y nadie le dice nada al contribuyente cuando lo solicita, hasta el momento en que llegan los inspectores ya iniciada la fiesta, como Cristian, quien por cierto sigue trabajando sin que nadie haya sancionado su abuso, y les arrancan buenos pesos por concepto de disimulo, o de hacerse de la vista gorda, sin recibo de la Tesorería Municipal, claro está, para dejarlo continuar con su fiesta.

¿Y el cumplimiento de la Ley? Bien gracias. Parece que la Tesorería de Reynosa tiene oídos sordos para las quejas ciudadanas, porque en lugar de investigar ante una denuncia pública, aplicar las medidas correctivas necesarias y retomar el buen rumbo se hacen los que no pasa nada y siguen en lo mismo. ¡Qué pena! Batallar tanto para llegar a Gobernar y echar a perder todo por acciones mezquinas e ilegales, resulta todo un absurdo.

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