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Entre Nos … Caer en las redes de todos

Entre Nos … Caer en las redes de todos

 

Por Carlos Santamaría Ochoa

El término es muy conocido por nuestros jóvenes y por casi toda la gente; todos hablamos de redes sociales y su repercusión en el entorno en que nos desenvolvemos, a grado tal de condenar lo que hacen nuestros muchachos, cuando estamos en una reunión o convivencia y se encuentran pegados al móvil, contestando mensajes y, algunos irresponsables –una gran mayoría- manejando como si fueran el ombligo del mundo y contestando los mensajes de Whats App, Facebook o SMS, sin pensar que la falta de paciencia puede propiciar un fatal accidente.

El tema es que cuando tenemos cualquier duda, nos dirigimos a un buscador conocido: por lo general, Google tiene la mano en todo, y encontramos la respuesta a nuestro cuestionamiento, sea del tipo que sea.

Hoy, quien tiene sueños poco difíciles de interpretar no tiene más que poner la frase en Google y ya tiene la respuesta que cree, es la adecuada.

Igual sucede cuando tenemos un dolor: “Qué hacer cuando duele el dedo meñique de la mano izquierda mucho” y encontramos las mil y una posibilidades de padecimiento por ese dolor, y entonces, tomamos las medidas que consideramos adecuadas, y que por lo general nada tienen que ver con la realidad médica.

Amigos de todas edades se auto-medican en base a las consultas por Internet: hemos dejado nuestra total confianza a las Redes Sociales, y lo que dicen ahí es ley para muchos.

Recordemos que, si usted utiliza cualquier concepto o término, encontrará no varias, sino miles de páginas con esa información; muchas de éstas provienen de páginas Web y portales cuya validez es dudosa, lo que se traduce en que pueden ser mentiras, charlatanerías, diatribas…

No podemos sustituir al que estudia casi 24 o 25 años de su vida para diagnosticarnos y decirnos qué tratamiento seguir, por un momento de 3G y de alguien que supone ser el salvador del mundo. La información de redes sociales no es precisamente la mejor, la de las páginas de Internet carece en muchas ocasiones de validación científica, y eso nulifica cualquier postura al respecto.

Cheque usted cualquier  duda o término y encontrará que hay cientos de conceptos y posturas. Busque de una enfermedad o síntoma y verá que las opiniones se cruzan y muchas veces se contraponen. Lo anterior nos lleva a afirmar que nada hay validado o cien por ciento confiable si no proviene de quien sabe.

La automedicación es un problema muy grave en nuestro país, y nos ha llevado a padecer más enfermedades que las que teníamos antes.

Es por esa razón que hacemos la invitación a confirmar la validez de las páginas y opciones en la red de redes, en Internet, en Redes Sociales, con la confianza de que encontraremos un cúmulo de información, pero con la certeza de que todo lo que vemos debe comprobarse y no es confiable en un porcentaje muy importante.

No se confíe de lo que resulta de una búsqueda en Internet, y no deje de reconocer el estudio del doctor, el especialista, el médico, el que sabe de padecimientos y no es una máquina únicamente, sino es un ser humano con sensibilidad y preparación para ofrecernos una alternativa de curación.

Es momento de pensar en lo que leemos, y si nos vamos a Redes Sociales, hay que tener cuidado, porque se publica cada diatriba que espantan al más tranquilo.

Nada hay escrito sobre legislación en Redes Sociales e Internet, todo es una proyección.

Nos queda cuidar lo que leemos, cuidar lo que buscamos y la forma en que lo hacemos, como lo logramos y todas esas cosas que nos pueden llevar a cometer el error de confiarnos y tener resultados adversos.

No todos los síntomas de cuerpo cortado son gripe, pero tampoco son fatales. Para eso son los médicos, y en cada profesión hay  xpe4rtos que nos pueden ayudar a tener una verdad más precisa.

No se deje engatusar por las Redes, es muy dañino, pues.

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