Hipódromo Político … Que ame a Tamaulipas

Por Carlos G. Cortés García

Como usted bien sabe, estamos a días y horas de que empiecen a sonar los nombres de quienes habrán de competir por los diferentes partidos políticos a la Gubernatura de Tamaulipas. PRI, PAN, PRD, Movimiento Ciudadano, PANAL. Todos. La autoridad electoral está lista para iniciar con el registro y todo lo que tiene que ver con el próximo proceso electoral. Y los ciudadanos debemos estar más que dispuestos para ir a las urnas el próximo 5 de junio a sufragar por el candidato o candidata que nos llene el ojo con sus propuestas, su seriedad, su capacidad y su experiencia, pero también con su trato y su capacidad de amar. Si, escuchó usted bien: quien gobierne Tamaulipas a partir del próximo 1 de octubre, deberá amar a Tamaulipas.

Y es que en los últimos años, para nadie es un secreto que a Tamaulipas nos ha ido mal: mucha inseguridad, poca inversión, poca generación de empleos y los que hay están mal pagados. Además, mucho político mentiroso: mucho cuento y pura labia pero muy pocos resultados. A tal grado son los problemas que Tamaulipas enfrenta, que en su visita del pasado martes a Reynosa, el Presidente Enrique Peña Nieto dijo que el Gobierno de Tamaulipas requiere mucho apoyo en los problemas de extorsión y secuestro. ¿Así o más claro? No lo dije yo, por si acaso así lo piensan. Así lo dijo el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, durante su discurso en Reynosa quien estableció un compromiso con Tamaulipas para focalizar la atención en materia de seguridad pública.

Que si los secuestros, Tamaulipas va en primer lugar; que si en los homicidios tampoco no cantamos mal las rancheras; que si en robo a casa habitación, ahí la llevamos; que si las fuentes de trabajo, estamos entre los primeros lugares en desempleo en el país. En fin, los indicadores de Tamaulipas dejan mucho que desear, lo que tiene descorazonada a la sociedad de este maravilloso estado, pero mal gobernado.

Tamaulipas requiere que en la elección del 5 de junio próximo los ciudadanos elijamos un gobernante que, independientemente de los colores partidistas que represente o de su ideología política o filosófica, ame profundamente a Tamaulipas y esté dispuesto a trabajar por el estado las 24 horas del día, los 365 días al año durante los próximos seis años. De ese tamaño debe ser el compromiso y quien no esté dispuesto a entrarle es mejor que desde ahora tire la toalla, porque no podemos permitirnos seguir perdiendo el tiempo, cuando en Tamaulipas tenemos todo para ser exitosos.

Además, se necesita un gobernador con sentido común, con experiencia en los temas públicos y en el diseño de políticas públicas, que tenga la capacidad de conformar un equipo de primer nivel, o de ligas mayores, que le permita enfrentar con éxito los grandes rezagos que presenta el estado. Pero también, se requiere un gobernante que hable con honestidad, que mire a los ojos a los ciudadanos del sur, del centro y del norte y que en sus palabras se sienta el compromiso de hacer las cosas bien, pensando siempre en que las medidas que tome beneficien a la gente y no nada más a sus intereses personales.

Tamaulipas no necesita a un Superman de Gobernador, sino sólo un hombre o mujer de buenas intenciones, de buen corazón, de trabajo, de compromiso, honesto, sincero, que ame a Tamaulipas, que esté dispuesto a jugársela junto a la sociedad y no que quiera jugársela solo por sus propios y mezquinos intereses.

Es una lástima que los últimos años han sido tiempo perdido para el estado. Esto no es un secreto para nadie. No ha habido grandes obras, ni grandes proyectos y muchos de los programas que se heredaron de la administración anterior, dejaron de ser lo espectaculares que eran y se convirtieron en programas del montón, ordinarios.

Podemos quedarnos sin recursos pero no sin imaginación. La mayoría de los tamaulipecos somos gente buena, de trabajo, de esfuerzo y de convicciones, que queremos lo mejor para nosotros y para nuestros hijos. Queremos vivir en paz y progresar. Y anhelamos, créamelo, que Tamaulipas vuelva a ser la tierra de oportunidades que fue.

Si nos esforzamos, si el nuevo gobierno hace lo que debe de hacer, no me queda la menor de las dudas que en seis años podremos reconstruir Tamaulipas, ese estado próspero que queremos heredarles a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos.

Razonemos por favor nuestro voto, antes de emitirlo. Es nuestro boleto al futuro.

Gracias por recibirnos. Sus comentarios son bien recibidos en nuestro correo electrónico hipódromo.politico@gmail.com. Y también estamos en twitter @ccortesgarcia.

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