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Comida digital ¿nos la comemos con la boca o sólo con los ojos?

Comida digital ¿nos la comemos con la boca o sólo con los ojos?

Comida digital ¿nos la comemos con la boca o sólo con los ojos?
Comida digital ¿nos la comemos con la boca o sólo con los ojos?

La comida es más que una necesidad universal. En estudios del cerebro se ha visto que se activa más con lo que nos gusta comer que con cualquier otra experiencia. Así que no es de extrañar que las redes sociales estén repletas de imágenes, recetas, videos de platos y preparaciones… Parece que nunca es demasiado.

¿Te apetece un burrito con carne molida, chocolate, queso Edam, edamame y puré de albaricoque? ¿O prefieres un taco con té negro y arándanos?

No son sabores tradicionales pero, al parecer, van bien juntos. Según una computadora.

Sin embargo, aparte de provocar que se nos haga agua la boca, ¿está logrando algo más el mundo digital?

¿Será que la tecnología está cambiando nuestros gustos?

Recetas en la nube

Los burritos que te ofrecimos más arriba fueron una de las ideas de El Chef Watson, que crea recetas extrañas, sorprendentes y además ricas con lo que se conoce como cocina cognitiva computacional.

“Usamos lo que llamamos ‘el método de apareamiento’, cuya teoría es que cuanto más componentes de sabor comparten los ingredientes, más posible es que se usen juntos en la cocina occidental, así que es más probable que combinen bien”, explica Florian Pinel, el ingeniero encargado de El Chef Watson de IBM.

“Entonces, tenemos una base de datos que nos dice qué componentes de sabor contiene cada ingrediente”, señala Pinel.

“Con esa información, hacemos un apareamiento químico y estadístico que tiene una calificación” (que aparece como “sinergia” en la página).

“Comparando esa información, vemos qué combinaciones pueden ser interesantes”.

Pero eso es la teoría. Si el objetivo de quienes crearon El Chef Watson es revolucionar la manera en la que comemos, la cuestión se complica.

La pregunta del millón

“Es muy difícil saber qué tan exitosas son las recetas de Watson, primero porque es la gente la que tiene que prepararlas, de manera que está la variable de qué tan buen cocinero es quien lo hace”, señala Pinel.

“Además, hay combinaciones tan sorpresivas que quizás te parezcan interesantes pero que nunca las pruebes. Hace poco, una sugerencia fue champaña con leche… ¿En serio? Pues resulta que lo probé y sí funciona, de hecho, sabe rico”, agrega.

“Pero al final, quizás puedes medir su éxito preguntándote si las recetas te inspiraron”, concluye.

Watson puede sugerir, pero eres tú quien decide.

No sólo porque no te provoque probar algo, sino también por razones más aferradas a la tierra que a la nube.

“Para que un tipo de comida se vuelva de moda necesita, primero que todo, que los ingredientes sean accesibles”, explica David Sax, autor del libro “Tastemakers” (Creadores de tendencias o sabores).

“La pregunta es: ¿tiene sentido en términos económicos? Si tu receta requiere que uses un pez que sólo vive en un lugar específico de un océano, no va a estar al alcance de todos”.

“Segundo: ¿tiene sentido en términos culturales? Qué estamos comiendo ahora que nos pueda llevar al próximo destino y también, qué tipo de comida queremos en ese momento: platos reconfortantes, porque la vida es muy dura, o quizás tenemos ganas de aventurarnos y la economía lo permite”, explica.

“Y lo más importante: ¿Sabe rico?”.

Sabroso…

“Siempre supimos que iba a ser popular, pero no cuánto. Llegamos al primer millón muy rápido, y la gente pedía a gritos más”, explica Ailbhe Malone, directora de Estilo de vida en la página Buzzfeed de Reino Unido.

Habla de Tasty (sabroso), unos videos breves y energéticos de recetas que explotaron en popularidad en las redes sociales.

“Es probable que lo hayas visto, pero no sabes que es Tasty. Si los empiezo a describir, quizás digas ¡ah, esos! Ves una olla, ves que aparecen los ingredientes y ves las manos de quien está cocinado… Delicioso… Reconfortante… Tentador…”, dice.

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