Entre Nos... El ciudadano habló

Por Carlos Santamaría Ochoa 

Entre Nos… El ciudadano habló.- Independientemente del resultado, y desconociendo las tendencias de la votación de este 5 de junio, por la hora y porque faltan unos días para que se oficialicen los resultados, nos da muchísimo gusto ver que los tamaulipecos respondimos en buen porcentaje al llamado de autoridades, partidos políticos y ciudadanos interesados en que no decidan otros por nosotros.

Desde muy temprana hora hicimos un recorrido por diversos sectores de la ciudad, y encontramos, satisfactoriamente, grandes filas de victorenses que salieron de la comodidad de casa para ejercer su derecho a elegir gobernantes. Cambia la postura de hace años de que otros decidían por nosotros, aunque hemos de reconocer que aún falta mucho por hacer, y que el trabajo no debe circunscribirse a la época electoral sino a todo el año.

Entre los muchos participantes, votaron los candidatos a puestos de elección popular y, como se estila, la prensa hizo gala de presencia absoluta en estos eventos que no tendrían que ser tan magníficos: quien llegó a través de un proceso ciudadano debe respaldarlo como tal, y no vanagloriarse por cumplir con su obligación cívica.

No faltaron los que reportaron incidencias que, según nuestros informes y la hora, eran menores, es decir, que si la casilla no abrió a tiempo, que si se acabó el lápiz para marcar y cosas por el estilo.

Entendemos que lo anterior no afecta el futuro de la elección,  y las irregularidades fueron intrascendentes. Atrás quedaron muchos temores sobre el proceso electoral y al parecer se le dio un buen susto al abstencionismo.

La importancia que constituye el presente proceso resulta fundamental, porque a través del mismo se valida la voluntad de la gente, del ciudadano, del pueblo, que a veces está harto de lo que ve y decide emitir su opinión, pero ese es el ciudadano que vale, porque el que reniega de todo y no participa no sirve de mucho.

Las críticas se hacen a través de la elección, y las exigencias se llevan a cabo en forma directa con la gente presente, y se le exige, se le pide, se le ordena que cumpla no con lo prometido en campaña, sino con su función de servidor público.

Tal parece, a reserva de checar más tarde, que la jornada electoral ha transcurrido en forma tranquila –así lo esperamos- y que no se dieron las amenazas que algunos malos tamaulipecos filtraron por redes sociales. Esperemos así haya sido.

Es importante que demos el paso decisivo hacia un proceso democrático y dejemos de descalificar todo lo que vemos: que si se compraron votos, que si se amenazó a la gente, que si se manipuló el proceso… es tiempo, realmente es tiempo que todos vigilemos que las cosas se hagan bien.

Si los representantes de partido están en lo suyo, no habrá manera de que se alteren los resultados, y si se transmiten los resultados del acta, pues es obvio que son oficiales, porque en la misma debe ir la firma de conformidad de quienes estuvieron avalando esa casilla: funcionarios y representantes, por lo que no debe llevarse a cabo impugnación alguna, ya que sería como dudar de nuestra propia gente.

Es necesario aclarar que al momento de es escribir la presente colaboración aún no se cerraban las casillas, por lo que no tenemos cifras oficiales, pero sí podemos afirmar que a horas de iniciar la votación se ha logrado avanzar en aspectos que tienen que ver con la democracia.

Nuestro mayor deseo es que México recupere la tranquilidad, y que los órganos electorales nos regalen esa confianza en las instituciones; cuando tuvimos oportunidad de participar, nos consta que no se violentó el resultado emitido en las urnas, y entendemos que sigue igual el asunto. Lo que ha cambiado es la forma en que se hacen las cosas, pero vemos que se ha ido perfeccionando el proceso, lo que nos debe dar más confianza a los que somos electores y decidimos con nuestro voto quién será el que nos gobierne o represente.

Si usted salió a cumplir con esta obligación cívica, felicidades, porque de esta forma contribuimos a la idea de que seamos nosotros los que elijamos a nuestros funcionarios y servidores públicos y no al revés.

Pues qué bien que el proceso se lleva a cabo con tranquilidad, y en ese sentido, nos congratulamos como tamaulipecos, porque quiere decir que somos lo suficientemente civilizados como para acatar con nuestras ataduras.

Enhorabuena, si votó.

Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx

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