La noche en que Isaac Hernández volvió a Guadalajara para bailar

La noche en que Isaac Hernández volvió a Guadalajara para bailar

Isaac Hernández cierra los puños y después abre los brazos para agradecer la ovación del público. Está conmovido y sus ojos se cristalizan al ver a más de 6.000 personas aplaudiendo la gala de ballet Despertares, que se ha celebrado la noche del sábado en el Auditorio Telmex de Guadalajara. El bailarín principal delEnglish National Ballet ha vuelto a casa para llevar un poco de danza contemporánea y ballet clásico al rincón donde dio sus primeros pasos en puntas.

Para conseguirlo llamó a las principales compañías de Estados Unidos y Europa y montó un espectáculo diverso con una veintena de bailarines. Retomó los clásicos comoRomeo y Julieta, Don Quixote pas de deux y El corsario pero también añadió piezas novedosas como Nighthawks y Les Lutins. En un programa lleno de destacados solistas de compañías como el San Francisco Ballet, el Atlanta Ballet, el Dutch National Ballet y el Royal Ballet, los espectadores sorprendidos por el alto nivel y la gracia de los bailarines no dejaron de aplaudir durante la noche.

El bailarín mexicano brilló por sus intervenciones al lado de su hermano Esteban, miembro del San Francisco Ballet, y de la bailarina principal del English National Ballet, la española Tamara Rojo. Los tres cerraron la gala con un fragmento de El corsario, la misma coreografía con la que Hernández debutó en junio pasado en la Ópera de París. Igual que en París, en Guadalajara el público aplaudió de pie al tapatío.

Rojo, por su parte, también bailó con arrojo un fragmento de la suite Carmen, la obra del coreógrafo cubano Alberto Alonso. Con firmeza en cada paso, la española y el mexicano mostraron la sincronía que presentan en los principales escenarios europeos desde que juntos encabezan el English National Ballet. Saltos geométricos, puntas perfectas e interpretaciones con personajes bien delimitados acercaron también a Isaac Hernández al mundo de la dirección artística.

Para Hernández esta gala tiene un significado personal. Aunque se ha presentado en todo los grandes escenarios del ballet de Europa, el bailarín fundó esta gala para llevar a México una presentación de alto nivel que se encuentra con poca frecuencia en el país. Y aunque la ha montado en la Ciudad de México, la del sábado fue la primera en su ciudad natal. El mexicano inició su carrera cuando tenía ocho años y su padre el bailarín Héctor Hernández le enseñó las bases del ballet clásico en el patio de su casa.

Como un homenaje a sus orígenes, Isaac y Esteban Hernández bailaron una coreografía de Stephan Thoss para el clásico de Frank Sinatra, My Way. Los hermanos se abrazaron emocionados ante el aplauso de quienes conocen su historia. “Llegué tan lejos gracias al trabajo que mi papá puso y gracias a esas personas que creyeron que ese niño de ocho años podía ser un bailarín profesional”, dijo Isaac Hernández a EL PAÍS en julio, al recordar los motivos por lo que buscó llevar la gala internacional hasta su hogar.

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