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Fraude ODEBRECHT ejemplo para políticos mexicanos

Fraude ODEBRECHT ejemplo para políticos mexicanos

El escándalo inicio desde la detención del propietario de la empresa desde junio de 2015, cuando Marcelo Odebrecht fue acusado de pagar millones de dólares en sobornos a funcionarios de alto nivel en la empresa petrolera estatal Petrobras para obtener lucrativos contratos de construcción.
Por Dr. Jorge Lera Mejía
En Brasil el escándalo fraudulento de la gigante empresa constructora brasileña ODEBRECHT, hace implosión sobre otras grandes empresas que operan en México y América Latina.
Primeramente es importante reconocer el tamaño e influencia de dicha constructora que en el año de 2003 facturaba 3 mil millones de dólares en obras, y para el año 2015 ascendió a contratos superiores a los 30 mil millones de dólares, constituyéndose en solo 12 años en la mayor empresa constructora de la región, con operaciones en 14 países de Latinoamérica.
Ese despegue se logró no por su eficiencia y ética profesional, sino gracias a las “relaciones de interés” e influencias políticas y de impunidad que se tejieron entre el CEO de la empresa e impulsado por el expresidente Brasileño, Lula Da Silva, hoy cuestionado y juzgado por dichas acusaciones de alta escuela corruptiva, junto a la reciente suspendida expresidente Dilma Rousef.
Como reseña del entramado de múltiples fraudes, se conoce que la empresa es la principal involucrada en el escándalo de corrupción en torno a la petrolera brasileña “Petrobras” y está acusada de haber pagado millonarios sobornos a políticos de distintos partidos políticos.
La información se dio a conocer como parte de un acuerdo judicial por el que las firmas Odebrecht y Braskem se declararon en Nueva York culpables de violar normas contra sobornos fuera del país, como resultado de la investigación en Brasil del caso conocido como “Lavado de Auto”, según fuentes del 21 de diciembre de 2016.
El escándalo inicio desde la detención del propietario de la empresa desde junio de 2015, cuando Marcelo Odebrecht fue acusado de pagar millones de dólares en sobornos a funcionarios de alto nivel en la empresa petrolera estatal Petrobras para obtener lucrativos contratos de construcción.
Este caso ejemplar de dicha constructora pone a pensar a más de un alto político mexicano sobre las formas que se han venido desarrollando las grandes obras de construcción en nuestro país, como es el caso de empresas como ICA, OHL, CARSO, entre muchas otras.
Un desarrollo que ahora pasa a ocupar un lugar preponderante de auditoria y supervisión, es la mega obra del nuevo aeropuerto de la CdMx que está en pleno proceso de construcción y ya despierta muchas expectativas de tráficos de influencia.
Asimismo, existen muchos casos de constructoras que han venido operando en las sombras del poder de los gobernadores de los estados que son claramente señaladas como sospechosas de haber repetido los mecanismos de operación y ejecución desde sus concursos y manejos fraudulentos en las concesiones que se conoce han vuelto en “nuevos ricos” a muchos políticos y empresarios coludidos.
Sin duda vivimos un momento de incertidumbre total en las formas de actuar y operar los grandes negocios a la sombra de los poderes facticos, que marcan pautas de grandes cambios paradigmáticos en el modelo político Neoliberal y del ahora menospreciado modelo conocido como post Globalización, que Donald Trump amenaza con derrocar o al menos, cambiar los ejes conductores que hasta hoy condujeron las empresas del grupo de los Iluminati.
La caída de la millonaria inversión de Ford y Carrier en México, las expectativas de otras empresas como la General Motors (GM), las paralizaciones de inversiones de grupos energéticos ante las Rondas 0, 1 y 2, las fallidas políticas públicas de precios de los combustibles ante el “gasolinazo” de enero, con las consabidas alzas desde un 15 al 20% de las gasolinas y diésel, un 20% del Gas LP, y ahora de la energía eléctrica de tarifas industriales y comerciales, tienen al gobierno mexicano en un entredicho que requiere replantear seriamente un cambio de señales urgentes ante la gran molestia Nacional de consumidores.
Se sabe que los legisladores están planteando la baja urgente de al menos en un 50% de los impuestos Esoeciales sobre Productos y Servicios (IEPS), que impactan de manera directa en los nuevos precios de combustibles.
Estas medidas que ahora se estudian no son por ser nacionalistas nuestros políticos de oposición, sino se están operando por qué reconocen que el país se encamina a un “punto de quiebre” peligroso, que pudiera abordar escenarios que hoy por hoy sufren las economías de vecinos como Venezuela, Brasil, Argentina, Chile entre otros vecinos…

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