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Fuga de cerebros y crisis en 2017

 
Por Dr. Jorge Lera Mejía
Primeramente habrá que reconocer que la economía del país no luce nada alentadora y, a diferencia de otros años, para el 2017 se espera un año al borde del desastre por todo lo que traerá la liberación del precio de la gasolina y por ende, los costos en los productos de primera necesidad.
Si bien hasta hace unos años había optimismo por las reformas constitucionales, entre éstas la energética, lo que todavía no se atiende es la corrupción y la impunidad, que es lo que más daña a la nación.
Ahora para empeorar el asunto, es cierto que las cuestiones externas han afectado al país, dado que el precio del petróleo en más de un año ha caído y no ha permitido a México sobrellevarla además de que el tipo de cambio supera los 20 pesos, lo que demuestra que ya no son las cosas como antes.
Lo que le sucede a México no es solo cuestión económica sino política, derivado de la corrupción y la impunidad, en la que hay 11 gobernadores prejuzgados, que se llevaron más dinero de lo que realmente invirtieron en su mandato, uno de ellos de Veracruz y el otro, de Tamaulipas.
Si no se da un golpe de timón, el país entrará en una crisis económica en el 2017, “porque nadie cree que el precio de la gasolina subió y seguirá subiendo porque el Gobierno de la república no puede subsidiar el costo, sino porque técnicamente a México lo están quebrando los políticos y grupos de poder”.
Esta semana volvió a explotar una planta de la refinería de Cd. Madero por falta extrema de mantenimiento, asimismo existe la amenaza que la refinería que Petróleos Mexicanos tiene en Salamanca, Guanajuato, está a punto de cerrar sus puertas, dando paso a la privatización.
Ahora se duda si realmente la reforma energética fue para beneficiar al país o bien, a unos cuantos, “porque si es la segunda, no estamos de acuerdo en que la mayoría de los mexicanos sigan pagando el alto grado de corrupción e impunidad que hay en el país”.
México no soporta más y no está para seguir siendo rehén de unos cuantos políticos, que pese a las condiciones que imperan, no dan muestra de bajarse su salario, dejar a un lado sus prebendas y prestaciones económicas.
Es una burla lo declarado ayer por los senadores y diputados, que ellos por ley no pueden bajarse sus salarios, cuando las leyes las determinan ellos al ser la máxima tribuna legislativa de México.
Por otra parte, se vive una presión social de expulsión de “mano de obra” y más recientemente de “mente de obra”, ante la llamada fuga de cerebros, que se llevan una fuerte inversión en capital humano y se explotan por otros países que aprovechan sus conocimientos científicos.
Baso mi comentario en la reciente entrevista que me aplicó Jorge y ROSY Zertuche en La Gaceta Mx:
(…) Por Rosy Zertuche Paz. Cd. Victoria, Tamaulipas.- Ante un mundo que se está cerrando a pasos agigantados, el gobierno federal persiste en apostarle al extranjero y no a la autonomía económica nacional, causando con eso la llamada “fuga de cerebros”, estableció el doctor en Economía Jorge Lera Mejía.
Señaló que desde hace 30 años la falta de oportunidades al interior ha ido causando que más y más gente abandone su patria, empezando por los campesinos y obreros, y desde principios del año 2000 los profesionistas y académicos.
Esta migración de talentos se debe principalmente a la desigualdad laboral, ya que al personal capacitado y con estudios se le paga menos de lo que debería ganar por su trabajo y preparación.
Esto significa que, en contraste con lo que ganan en México, en países como Estados Unidos sus ingresos y calidad de vida se multiplican, haciendo más atractiva la idea de emigrar y asentarse a trabajar allá, sin la necesidad de que ese país invierta en su formación académica.
El segundo factor descrito por el doctor Lera Mejía reside en la falta de sensibilidad del gobierno federal por hacer políticas encaminadas al desarrollo interior en el actual modelo económico, en una actitud que calificó de “miopía intelectual” por parte de la clase gobernante.
En ese contexto, la condición social se agrava aún más por la crisis que provoca el alza al precio de los combustibles, o “gasolinazo”, sumado a un dólar con precios por encima de los 20 pesos, lo cual va agravando la situación de desempleo y por ende de pobreza.
“El modelo está invertido: Está desperdiciando la oportunidad de que en crisis haya beneficios. En esta crisis, en lugar de buscar una salida se está entrando a un círculo vicioso; se sigue jugando al neoliberalismo cuando los principales socios comerciales están cerrando sus fronteras”, aseveró.
De esa forma, el gobierno mexicano está encaminando al país a un estado de quiebra como los que se viven en Brasil, Venezuela o Argentina, donde la debacle de pobreza, desempleo y desabasto de los bienes más elementales son una constante.
“Nosotros vimos ahora con el gasolinazo la falta de pericia del gobierno de Enrique Peña Nieto, que viendo la situación como está, sigue empecinado en impulsar una reforma energética desfasada y que pone a México en una crisis de existencia”, criticó.
Bajo esas condiciones, el catedrático sostuvo que para salvar al país hace falta dedicar estímulos a la mano de obra y los talentos intelectuales nacionales, a fin de que se queden en el país y construyan con su trabajo una ruta a la estabilidad, en lugar de seguir regalándolos al extranjero (Fuente: Gaceta Mx. 12/01/2017).

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