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Talancón y los empleos decentes y mejor distribuidos

Talancón y los empleos decentes y mejor distribuidos

Dr. Jorge A. Lera Mejía 
La semana pasada, el secretario de Desarrollo Económico de Tamaulipas, Carlos Talancón Ostos, informo que en este 2017 aterrizarán 23 nuevos proyectos de inversión en el estado.
En rueda de prensa, celebrada en Reynosa, el funcionario reveló que en estos nuevos proyectos serán ejecutados en el transcurso de este primer semestre del año, los cuales garantizan una Inversión de más de mil 500 millones de dólares y una generación de hasta 9 mil nuevos empleos. Estos mayoritariamente a generarse en Reynosa, Matamoros y Altamira. Qué proyectos tienen para el resto de los 42 municipios?
Se define “trabajo decente” por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) como: “un concepto que busca expresar lo que debería ser, en el mundo globalizado, un buen trabajo o un empleo digno. El trabajo que dignifica y permite el desarrollo de las propias capacidades no es cualquier trabajo; no es decente el trabajo que se realiza sin respeto a los principios y derechos laborales fundamentales, ni el que no permite un ingreso justo y proporcional al esfuerzo realizado, sin discriminación de género o de cualquier otro tipo, ni el que se lleva a cabo sin protección social, ni aquel que excluye el diálogo social y el tripartismo”.
Ante la problemática de pocos empleos decentes y la escasez de proyectos en el centro del estado, citó aquí nuestro reciente artículo publicado por Jorge Lera y Roberto Ochoa, EUMED, Nov. 2016 (…) Tamaulipas tiene más de 8 años apareciendo en las listas Top Ten de los estados que más desempleos abiertos registra del país.
Adicionalmente, nuestra entidad concentra la mayor parte de sus empleos en actividades de muy baja remuneración y capacitación, por ende dichos empleos en su mayor parte (75.5%) reciben salarios menores a 4 salarios mínimos, por lo que son empleos precarios.
Por uìltimo, la mayoría de empleos se generan en la región de Reynosa y zona conurbada, por lo que los empleos están polarizados en el norte y sur del estado, dejando indefenso a la zona centro, donde están la mayoría de los municipios (30 municipios).
Dado lo anterior, el segmento de Tamaulipas con mayor impacto negativo en desempleo abierto y bajas remuneraciones (empleos precarios), se registra entre los trabajadores profesionistas y técnicos de nivel medio superior, esto es, en la población con mayor grado de instrucción educativa y profesional.
Este escenario convierte al estado de Tamaulipas en una entidad con mayor desigualdad social, económica y educativa, al ser impactado en mayor medida la crisis del desempleo a los ciudadanos con mayor grado de instrucción, convirtiendo a las universidades e institutos de educación superior en verdaderas fábricas de desempleados o subempleados.
Asimismo, este fenómeno de pobreza y precarización del empleo profesional, se ve agravado entre las regiones del estado más marginadas, logrando en tiempos recientes una emigración masiva de este tipo de habitantes hacia centros urbanos del propio estado, hacia otras entidades de mayor desarrollo, e incluso, provoca emigración hacia ciudades de los Estados Unidos, provocando una verdadera “fuga de cerebros” que amenaza con terminar con el capital social y humano.
La gravedad de las estadísticas del empleo en Tamaulipas, es más notoria al identificar del total del millón 557 empleados, los que sí cuentan con prestaciones sociales (IMSS, seguros de desempleo, jubilación, Infonavit, etc.), siendo que solamente el 46% de ese total registran prestaciones. Esto significa que 887 mil 627 empleados de Tamaulipas (54%), se encuentran en situación precaria, recibiendo de uno hasta máximo 4 salarios mínimos, y no contando con seguridad social.
De las cifras anteriores, se nota nuevamente la situación de precariedad en los ingresos del millón 549 mil personas ocupadas en agosto 2016 (trabajadores tamaulipecos), al encontrar que el 30.2% de los trabajadores del estado, son parte de la pobreza patrimonial, al recibir solamente de uno hasta dos salarios mínimos; 14.7% reciben menos de un salario mínimo (pobreza extrema o pobreza alimentaria); el 29.7% siguiente, reciben de 2 a 5 salarios mínimos (nivel de pobreza mediana).

Algo muy grave que registran las estadísticas laborales recientes, se refleja en que el 30% de la población desempleada, cuenta con nivel de instrucción o educación superior, lo que significa que el mayor desempleo del estado se ubica entre los egresados de universidades e institutos de educación superior.

En igual número de desocupación se encuentran los trabajadores con estudios hasta nivel secundaria, con un 30% de nivel de desocupados.

Para seguir con el dato agravado, el tercer lugar de desocupados del estado está representado por los trabajadores que cuentan con nivel de estudios media superior con un total de 20%. El 19% restante de desempleados se ubica en los trabajadores con nivel de instrucción primaria.

 

En Tamaulipas la economía informal laboral representa el 48.3% contra la tasa nacional promedio del 57.2%, por lo que nos encontramos ligeramente cerca de ese nivel de informalidad. Por lo anterior, en Tamaulipas la proporción de trabajadores asegurados al IMSS como proporción de los ocupados asalariados, es del 55%, contra la media nacional que ascendió a 51.9% (Fuente: STPS. Subsecretariìa de Empleo y Productividad Laboral, 2016).

 

Por todo lo aquí citado, el reto que ahora tiene el secretario Talancón al frente de la agenda y políticas públicas de desarrollo económico tamaulipeco, es dar facilidades de los inversionistas diferentes al extranjero que es donde por desgracia siempre nos abocamos, para despegar el “codesarrollo regional” del estado, por medio de los inversionistas nacionales y tamaulipecos, en sectores diversos como lo es la Mipyme y el campo estatal.

Ante las amenazas del Efecto Trump que ya están enfrente, la opción multipolar del mercado interno y el inversionista local es definitiva y crucial, sin descuidar al segmento del inversionista externo y maquiladoras, Tamaulipas debe volver a apostar por recuperar sus perdidos empresarios micros y pequeños que dejaron de ser considerados en aras de la apertura del TLCAN que dio prioridad al comercio exterior contra el interior. Tamaulipas no fue la excepción.

Ese es el nuevo reto, volver a las Pymes y al campo. Volver a ser El Granero de México. Volver a tener un fortalecido capital nacionalista. Así como integra vertical y horizontalmente las cadenas productivas (Cluster) de valor agregado y gran proveduria…

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