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El libro ‘Arte y memoria indígena de México’

El libro ‘Arte y memoria indígena de México’

El libro Arte y memoria indígena de México, sobre el acervo de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), tiene como primer objetivo hacer más visible su patrimonio cultural. También, “compartir su acervo de arte indígena con públicos diversos a través de un atractivo discurso visual, analizar las posturas institucionales históricas y contemporáneas ante las expresiones culturales indígenas”, expresó Nuvia Mayorga Delgado, directora general de la CDI, durante su presentación en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

En el acto, el restaurador Octavio Murillo Álvarez de la Cadena, subdirector de Conservación y Resguardo del CDI, reiteró la necesidad de decir “qué había pasado con ese inmenso patrimonio que había quedado hasta cierto punto en el olvido con el cierre del Museo Nacional de Artes e Industrias Populares (MNAIP), dependiente del Instituto Nacional Indigenista (INI), en los años 90 del siglo pasado. Cuando el INI desapareció todo el patrimonio fue absorbido por la recién creada CDI, un órgano con muchas más funciones y presupuesto, acotó.

Su texto en el libro, Una historia en construcción: el acervo de arte de la CDI, da continuidad al capítulo de la especialista Sol Rubín de la Borbolla, que es una recapitulación de las principales acciones y aportaciones que el MNAIP hizo en el sector artesanal a partir de su fundación en 1951. Su creación respondió a una política pública de protección, conservación y promoción del arte popular donde se reconocían la creatividad y los valores cultual y social, eco de la producción artesanal.

Rubín de la Borbolla apuntó que varias de las estrategias seguidas por el museo aun son vigentes hoy, como la escuela de rebocería de Santa María Río en San Luis Potosí, los concursos artesanales y los museos regionales. Además, dieron pie a la creación varios años después de instituciones públicas como Fonart y las casas de las artesanías en los estados.

Para su colaboración el director del Jardín Etnobotánico de Oaxaca, Alejandro de Ávila Blomberg, especialista en textiles, no sólo tuvo la oportunidad de revisar algunas piezas, sino también ver el catálogo del CDI y trabajar con los curadores del acervo. Su participación en el acto consistió en mostrarle al público que alborotó la sala, algunas piezas que “me parecen particularmente interesantes para repensar la historia cultural de México”.

En el arte popular, continuó, sí hay revoluciones tanto técnicas como estéticas, y sus autores son tan dignos de llamarse artistas como cualquier otra persona del planeta. Nuestro arte, agregó, tuvo un papel estelar en la historia cultual, rebasó con mucho la frontera norte y debemos entender que también tuvo impacto en las culturas indígenas del vecino del norte.

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