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Como lo anticipamos, “El Alcaldito” está fuera de Reynosa por orden judicial

Como lo anticipamos, “El Alcaldito” está fuera de Reynosa por orden judicial

“No hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla” reza un adagio popular. Así le ocurrió al Secretario Técnico del Ayuntamiento de Reynosa, la eminencia gris de la actual administración que encabeza la alcaldesa Maki Esther Ortiz Domínguez, Hugo Ramírez Treviño, quien oficialmente fue separado de su cargo a partir de ayer 13 de febrero, por orden del juez que sigue el proceso que lo involucra en los delitos de falsificación de documentos y falsificación de firmas.

Pero esta situación es menor, si se toma en cuenta que Hugo no sólo cometió este delito, sino que abusó en gran medida del cargo, pisoteo a muchas personas y les hizo sentir qué junto a él, los demás eran nada. Así lo hizo con panistas, con trabajadores del propio Ayuntamiento, con empresarios y con muchos ciudadanos que creyeron en las promesas y compromisos de campaña. Y la realidad fue un brutal despertar del sueño y para muchos se convirtió en pesadilla.

Primero, al llegar al Ayuntamiento, de manera vergonzosa e ilegal, y por órdenes de Hugo, despidieron a muchos trabajadores a quienes acusaron de ser priístas. Casos de estos hay y muchos, y muchos también demandaron al Ayuntamiento de Reynosa ante las autoridades laborales, por una mala decisión de Hugo Ramírez Treviño, “El Alcaldito”, quien este martes fue cesado de su cargo por orden de un juez. ¿Habrá aprendido lo que se siente ser corrido de un trabajo? No lo se, porque a pesar de que su problema a estas alturas de la administración de ninguna manera es económico, si debe estar viviendo la vergüenza, el rechazo público y el descrédito político.

Además de Hugo, la Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas, vinculó a proceso a 3 personas que, en su calidad de servidores públicos del municipio de Reynosa, cometieron el delito de falsificación de documentos públicos, de acuerdo a la carpeta de investigación 130/2017.

Pero la historia no empezó ayer. ¡Qué va! Empezó prácticamente desde que asumieron la presidencia municipal el 1 de octubre, cuando se cometió el delito de falsificar documentos y firmas para sostener a los amigos de Maki en puestos que de acuerdo al código municipal, debían tener por lo menos un año de residencia en el municipio, residencia que no existía. Así pues, el 27 de junio de 2017, José Hugo Ramírez Treviño, Secretario Técnico del Ayuntamiento de Reynosa, fue detenido y presentado ante el ministerio público para que respondiera a las acusaciones de falsificación que había en su contra y proceder a deslindar responsabilidades. Y este martes 13 de febrero, “el Alcaldito” fue vinculado a proceso junto con otras 2 personas y por el delito por el cual se le acusa podrían alcanzar una pena de entre 6 y 12 años de prisión, de acuerdo a lo que marca el Código Penal, pero la gravedad del mismo tiene que ver con que los tres indiciados eran servidores públicos al momento de cometer el ilícito.

Además de Hugo, también son presuntos responsables Benjamín “N” y Claudia Yazmín “N”, quienes habrían incurrido en dicho delito al falsificar la firma del Secretario del Ayuntamiento de la administración 2014-2016, con la finalidad de emitir cartas de residencia a favor de dos personas a fin de que cumplieran legalmente con los requisitos de ley para ser contratados como funcionarios del municipio de Reynosa, engaño del que se dio cuenta la sociedad reynosense y, evidentemente, ello generó el enojo porque desde una posición privilegiada se violentara la Ley para favorecer a amigos y darlos de alta como servidores públicos.

Este miércoles, la Procuraduría solicitó audiencia inicial para la formulación de la imputación y posteriormente serán citados para una audiencia inicial ante el Juez.

Pero lo que es un hecho, es que Ramírez Treviño ya no es el Secretario Técnico del Ayuntamiento, es un hecho que no podrá salir de la ciudad hasta en tanto el Juez se lo permita y, por último, es un hecho que deberá acudir a firmar cada viernes hasta que termine el proceso.

Así pues, José Hugo Ramírez Treviño se quedó sin el cargo, sin el poder, sin el dinero, sin las relaciones, sin la soberbia y sin la caja chica. Y aunque puede ocurrir que Maki lo siga escuchando, aunque pueda ser que Maki le siga pagando, aunque pueda ser que Maki siga haciendo lo que José Hugo diga, Maki tiene que cuidarse porque ella, como primera autoridad de Reynosa, es corresponsable del acto delictivo del “Alcaldito”, lo qué si se le demuestra en el juicio, podría ser que la próxima indiciada fuera la propia Maki, porque, independientemente de que José Hugo diga o haga, ella como máxima responsable de la administración es responsable de la contratación de Hugo, quien por cierto, gastó a manos llenas en los últimos meses lo que debiera ser también investigado por las autoridades de Hacienda y Crédito Público, porque no es creíble que el “Alcaldito” se haya ganado la lotería.

Y aquí la pregunta de rigor: ¿verdad que no es lo mismo ser borracho que ser cantinero? Ahí lo dejamos sólo para la reflexión.

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