Compartir
El ex gobernador morenista y el delegado indeseable

El ex gobernador morenista y el delegado indeseable

La que se aferra a seguir sobreviviendo del presupuesto público es María de Lourdes Flores Montemayor, quien ha movido mar, cielo, tierra y todas sus influencias para permanecer en la delegación federal de la SEDESOL de Tamaulipas, sin embargo, tendrá que irse, para dejar el puesto a Manuel Cavazos Guerrero, hijo del Senador y ex gobernador Manuel Cavazos Lerma.

Flores Montemayor, ha solicitado el auxilio y apoyo del ex gobernador Egidio Torre Cantú y hasta de algunos socios del convicto Eugenio Hernández Flores, para no ser despedida, pero no lo logrará, debido a que el hombre del sombrero, Manuel Cavazos, solicitó, pidió o exigió el apoyo de los amigos del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, para que su hijo ocupe ese cargo.

La dama ha dejado muy clara su postura, al retar que descarta que vaya a renunciar a la Secretaría de Desarrollo Social de Tamaulipas y aclaró que si se ausentó unos días de esas oficinas, fue para someterse a una intervención quirúrgica, espacio en el que le ganaron el mandado.

La funcionaria afirmó no saber que sería sustituida por el hijo de Cavazos Lerma. Negó que haya presentado su renuncia para incorporarse a alguna campaña política.

Lo cierto, es que muy pronto tendrá que preparar maletas y desalojar las oficinas, no sin antes pasarlas en orden y con la correspondiente entrega-recepción, porque el Senador Cavazos, seguirá con su esfuerzo de gestionarle ese puesto público u otro a su “cachorro” como premio de consolación, al negarle el PRI una candidatura a la diputación federal.

No tiene posibilidades de permanecer en dicho cargo ni el poder para disputarle el espacio público a Manuel Cavazos, además su trabajo no la recomienda, pues lo hace pésimo, principalmente en atender las demandas de hombres y mujeres adultos que cobran los beneficios que les brinda el Gobierno Federal.

Esta funcionaria cobra más de 150 mil pesos mensuales de salario por no hacer nada, pero sus familiares que se cuelgan de los políticos, para defender sus intereses, le ayudaron a llegar al cargo y hacen hasta lo imposible porque ahí se quede. Luego le informo de quien es hermana.

Y es que los geñistas y egidistas, siguen consiguiendo puestos públicos con los débiles aires de los ex gobernadores Hernández Flores y Torre Cantú, como es el caso de los politiquillos de banque de apellido García Coronado.

La pandilla García Coronado, la encabeza Cesar García Coronado, delegado de la SCT en el Estado de San Luis Potosí, quien ha invertido recursos en campañas políticas del PRI y por consecuencia tener derecho a exigir cargos públicos para sus familiares.

Cesar, logró colocar a su hermano Benito, como director de Servicios Públicos de la Presidencia Municipal de Victoria. Por cierto ya no lo soportan por encimoso, flojo y enamorado. El delegado de la SCT, también impuso a su hija, como regidora del Cabildo Victorense, dama irresponsable al no asistir las últimas tres sesiones de ese cuerpo colegiado.

Esta mucha argumenta enfrentar enfermedades, pero lo cierto es que solicita permisos para ir a vacacionar con su novio, como recientemente lo hizo al viajar con su pareja sentimental a España. Tendrá que investigarse si los gastos los cubrió con dinero de su sueldo o público.

Cesar García Coronado, podría jugar las contras al PRI en otros municipios, ya que no le otorgaron a su hija la candidatura a diputada federal por el quinto distrito con cabecera en Victoria y que ostenta Alejandra Cárdenas.

Cesar García, obtuvo poder, gracias al cobijo del preso Eugenio Hernández Flores, quien lo recomendó con el ex secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, el cual le gestionó la delegación de la SCT en el vecino Estado.

El mencionado funcionario federal se largó de Tamaulipas, porque el ex gobernador Egidio Torre Cantú, durante los primeros seis meses de su gobierno no quería saber nada de los geñistas y exigió al entonces Alcalde de Victoria, Miguel Ángel González Salum, que no quería ver a ese muchacho en territorio estatal.

Cesar, se vio obligado a renunciar al cargo de Secretario particular de Miguel González Salum, e irse de Tamaulipas, pero no se quedó sin chamba, porque Eugenio Hernández, lo recomendó y logró la delegación de la SCT, la cual ostenta.

No dude que Cesar esté financiando la alimentación y algunos medicamentos del convicto Eugenio Hernández, además de la manutención completa de una oficina que tiene o tenía este ex gobernador en la ciudad de México, cuyo gasto asciende a unos 200 mil pesos mensuales, pues con barberías y dinero de dudosa procedencia, ha logrado conseguir puestos a su familia.

En varias dependencias estatales y municipales hay gran cantidad de geñistas y egidistas cobrando, sin trabajar y lo más criticable es que son los principales traidores del PRI, los cuales deberían sacudirse, pues son unos parásitos y termitas devoradoras del presupuesto.

Cambiando de tema, los que duermen en la hamaca desde que asumieron el cargo, son los diputados del Congreso del Estado, pues no destacan acciones legislativas que impulsen el mejoramiento de las condiciones de vida de los tamaulipecos.

Puras donaciones y puntos de acuerdo sin importancia han aprobado, pero sí dedican el mayor tiempo a apoyar las actividades de sus candidatos, en horario libre con su presencia y dentro de su trabajo, a través de su celular, vía redes sociales, promoviéndolos como los mejores abanderados.

El presidente de la Junta de Coordinación Política de ese poder, Glafiro Salinas Mendiola, ha incumplido su promesa de trabajar con ahínco y responsabilidad en la obligación asumida, pues ha privilegiado atender sus empresas y reuniones de amigos que su compromiso legislativo.

Los diputados de las diferentes fuerzas políticas se ausentan de su responsabilidad al momento que se les pega la gana, no les descuentan por concepto de faltas, no generan nuevas leyes, no debaten, todo lo aprueban sin leerlo, no elaboran iniciativas, se las redactan los empleados, no gestionan la solución de las demandas ciudadanas y provocan un gran rezago de iniciativas.

Glafiro, está incurriendo en la modorra, en la pereza, opacidad e incumplimiento y se ha convertido en un legislador dormilón y perezoso y al cual hasta flojera le da levantar la mano para aprobar acciones legislativas que en nada benefician a los tamaulipecos.

Mientras el Gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, trabaja todos los días para resolver las demandas ciudadanas, los diputados se la pasan con una actitud improductiva, sólo esperando su gasolina y su sueldo de más de 100 mil pesos para ir de compras a los Estados Unidos.

En otro asunto, hay evidencias de que Eugenio Hernández Flores, desde la cárcel está operando políticamente, pero no a favor del PRI, sino del candidato presidencial y dueño de MORENA, Andrés Manuel López Obrador, ya que la mayoría de sus ex empleados y amigos del ex líder estatal del PRI, Ricardo Gamundi Rosas, se han integrado al equipo del aspirante morenista.

No sólo le apuesta a MORENA, sino a otros partidos, como el Partido Encuentro Social, donde ya militan muchos ex priistas, como Rigoberto Rodríguez Rangel y Abdíes Pineda Morín, ex diputados locales priistas.

O sea brevemente le comento que geño Hernández, está buscando el poder a través de otros partidos, por eso la debacle del PRI y todo lo hace para molestar al Presidente Enrique Peña Nieto, por no haberlo defendido que le ejercitarán acción penal y lo llevarán a la fresca cárcel.

El dato: Ante el insistente rumor de que las COMAPAs en los procesos electorales se convierten en cajas chicas, para financiar candidaturas, la autoridad estatal debería auditarlas y vigilarlas, para que no desvíen dinero a actividades políticas-electorales.

Correo:[email protected]

Dejar un Comentario