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¿Niños migrantes por Tamaulipas?

¿Niños migrantes por Tamaulipas?

Dr. Jorge A. Lera Mejía

Mientras se debate en la frontera americana por el trato y destino de cerca de 2 mil 500 niños centroamericanos migrantes, separados de sus padres en jaulas, por la política de “tolerancia cero” de las leyes migratorias de EUA, en México y Tamaulipas a diario vemos cruzar padres con menores y menores migrantes no acompañados.

Este fenómeno se presenta a diario, pero ahora hace escándalo, porque el Gobierno del presidente Donald Trump esta determinado para criminalizar este movimiento masivo migratorio, que amenaza de salirse de total control.

La contraorden dada ayer para ya no separar a los niños de sus padres, se da cuando se descontrolo el registro y distribución de los 2 mil 500 niños, casi totalmente centroamericanos. Se dice que sólo 25 niños son de origen mexicanos.

Pero que hace el Instituto Nacional de Migración (INM) para contener las oleadas de niños migrantes solos y acompañadas, que en el último año se incrementó en más del 16% de acuerdo al propio INM.

Para muestra del problema, cuando se conoce los casos de dichos niños que ya llegan a la frontera de Tamaulipas, una vez cruzando sin parecer ser vistos por más de 12 Estados y más de 6 mil kilómetros sin ser detenidos. Citamos lo declarado por autoridades del DIF Tamaulipas, sobre la atención de los niños, que se contabilizan en promedio de 60 niños por cada mes, o sea 720 al año. Sólo en Reynosa Tamaulipas.

En nota periodística publicada por Rodolfo Sol, el pasado 21 de mayo, en el Mañana de Reynosa […] Cada mes, en el Centro de Atención a Menores Fronterizos (Camef) se brinda asistencia integral a un promedio de 60 niños centroamericanos menores de tres años, quienes junto con sus padres indocumentados son interceptados en la región por autoridades, cuando se dirigen a Estados Unidos.

José Guadalupe Villegas García, coordinador del organismo, informó que la mayoría de los niños migrantes, de 1 a 2 años de edad, por lo general vienen acompañados por uno de sus progenitores (Mamá o Papá), no de ambos.

A dichos menores se les proporciona albergue, alimentación, vestimenta y asistencia médica, entre otras atenciones, en las instalaciones del Camef, al igual que a sus progenitores.

El tiempo de permanencia de los niños centroamericanos y sus padres en el Camef es de tres a cuatro días, lapso en que los menores reciben nutrimentos, leche, biberones, pañales y material de higiene.

Mientras tanto, las autoridades del Instituto Nacional de Migración (INM) realizan los trámites para trasladarlos junto con sus padres, vía terrestre, hasta Tapachula, Chiapas, y de ahí a Ciudad Hidalgo, población chiapaneca que hace frontera con Guatemala […] Fuente: Rodolfo Sol. El Mañana. 21/Mayo/2018.
La pregunta obvia sería… ¿Qué acciones hacen las distintas autoridades, que dejan pasar hasta las distintas fronteras, a esas oleadas de migrantes?

¿Es lógico que pasen hasta la frontera tamaulipeca, para luego asistirlos dando alimento y transporte de nuevo para regresarlos desde donde vinieron?

¿Cuántos migrantes logran pasar a su destino del “sueño americano” sin ser “descubiertos”, para luego ser atrapados por las autoridades migratorias del ICE de EU, y los confinen y separen resultando en el actual fenómeno provocado por el programa “tolerancia cero”?

¿Quién está siendo beneficiado por ese constante tráfico de personas, que sabemos son trasladados en cajas de tráiler hacinados y sin servicios, pagando promedios de 2 a 3 mil dólares por persona?

Por todas estas preguntas, desde aquí lanzamos un llamado de responsabilidad a nuestras distintas autoridades, que ante su omisión de cumplir con su trabajo de contener las oleadas de migrantes, estos llegan en partes a los EUA para ahora sufrir lo que se está reseñando en todos los medios.

Con estas omisiones, seremos cómplices de estos crímenes de “lessa humanidad”, si no paramos de tajo con las oleadas de migrantes que están cruzando por todo México.

Entendemos que los ciudadanos de Guatemala, Honduras y El Salvador, principalmente, buscan el “sueño americano” ante la violencia e inseguridad que viven en sus países, que no prestan las alternativas viables de medios de vida. Pero no entedemos que esto se presente cuando en EUA ya no están dispuestos a seguir recibiendo estas migraciones, que se juntan con las propias de emigrantes mexicanos…

¡Estamos ante un auténtico círculo vicioso que se debe terminar ya!

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