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La guerra del agua

La guerra del agua

Durante las últimas jornadas el vital líquido, el agua potable -aparentemente- ha escaseado mucho más que antes en la capital tamaulipeca, y como siempre, leemos en redes sociales comentarios de toda índole, culpando a todo mundo.

Ya comentamos hace unos días que algunos dicen que no tener agua es culpa del alcalde Oscar Almaraz, que nos iba a llegar nada más pasando la elección, y otros, más poco afectos a la lectura, la comprensión y el sentido común, dicen que Xicoténcatl González, quien será declarado Presidente Municipal en breve, tiene la varita m`ágica para solucionar el grave, muy grave problema que vivimos los victorenses.

Este martes de plano en colonias donde no falta líquido, ahora sí faltó, y no es precisamente un corte para los que no tienen dinero como algunos que viven de los complejos nos hacen ver, afirmando que solamente a la gente humilde se le corta el vital líquido.

Cierto que en fraccionamientos residenciales se gasta más agua, pero algunos, sabiendo que habría este problema de toda la vida, fueron construidos con cisternas y tanques de almacenamiento para que a sus habitantes no les faltase con qué bañarse al menos.

Pero ahora estamos fritos, porque Xico no ha entrado y Almaraz no tiene forma de abrir la llave del ducto donde seguramente estaban guardando el agua para las campañas.

Nada más inverosímil, falto de congruencia, de sentido común hemos leído, por no decir nada más …

Lo que sigue, pues, es cuidar el recurso. Vaya usted frente al Colegio José de Escandón y supervise las dos o tres casas que tienen maleza en su fachada, y verá que todos los días salen a regar con suficiente -exagerada- cantidad de líquido sus verdes praditos. Nada hay más criticable que la falta de solidaridad de esta gente que no tiene conciencia y piensa que por poder pagar el recibo pueden desperdiciar, sin importar que a otros les falte agua.

Sabemos que ya está el acuaférico en condiciones de operar, pero también sabemos que requiere agua para hacerlo, y ésta, a menos que hayamos estado dormidos estos días, no ha llegado pro vía de los cauces naturales ni la lluvia ni nada por el estilo, e insistimos: no se siempre ni se fabrica.

Si usted conoce a Xico, dígale que no sea “gacho” y que le pase a la autoridad municipal la fórmula que tiene para que a nadie nos falte agua, porque así lo leímos, lo escuchamos, y la verdad, faltan varias semanas para ello, por lo que podría darnos un adelanto de su magia administrativa.

Y todo lo anterior nos lleva a pensar que tenemos que abordar en casa medidas de cuidado del agua, para buscar que el recurso se eficiente y nos alcance a todos: dejar de pensar egoístamente y entender que somos una sociedad y todos importamos.

Cuidemos no tener fugas en casa en primera instancia, y exijamos a la Comisión de Agua Potable -COMAPA- que se pongan a trabajar sin pretextos, que arreglen esos ríos que encontramos en muchas calles, y que al reportarlos hacen caso omiso, como lo han hecho durante el transcurso de esta administración.

Nos venden la idea de que son o muy importantes o están muy ocupados, porque nunca reciben gente -como sintiéndose dioses- ni llamadas, porque están todos los días y todo el día “en junta” o “en recorrido”, y lo anterior sirve para dos cosas: para nada y para… porque el agua no llega.

El titular de COMAPA se precia de tener amigos pero no los atiende, de ser ciudadano de Victoria y no atiende a sus conciudadanos, por tanto no podría aprobar una evaluación como servidor público.

Lo único que sabemos de ellos son sus logros familiares y deportivos, porque para eso sí hay tiempo. Ojalá los pongan en su lugar, y que todos participemos en medidas para que el agua no falte, al menos, para nadie, aunque sea en presión baja.

Ya no queremos los chorros de agua, sino poder asumir nuestras funciones naturales con ella.

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