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Playas “azules”

Playas “azules”

Y n tiene nada que ver con aspectos políticos, sino con una distinción internacional. Las playas azules son pocas en el mundo y nuestro país tiene algunas que nos garantizan muchas cosas.

En ese sentido, la comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, conocida como. COFEPRIS, de la Secretaría de Salud, ha informado que 263 playas de 17 estados mexicanos costeros tienen condiciones aptas para ser visitadas sin riesgo alguno para la salud.

En Europa se concede la bandera azul a las playas que cuentan con ciertos parámetros de calidad, tales como ser libres de propiedades particulares, contar con servicios sanitarios y regaderas, contenedores de basura y estar en condiciones de higiene óptimas, amén de tener puestos de salvavidas, como premisas fundamentales.

En ese sentido, hay algunas que carecen de uno o varios indicadores y no son susceptibles de esta distinción. En México tenemos muchas playas que han sido certificadas y que nos permiten garantizar que los paseos serán, en ese sentido al menos, seguros para los viajeros, y que ahora que inician las vacaciones de verano podemos visitarlas sin riesgo alguno.

Para tal efecto, se toman muestras de agua de mar previas al período vacacional y se analizan por la autoridad competente, de forma que se tenga una media de calidad y se genere un valor que permita señalar si la playa rpresenta un riesgo para la salud o podemos ir libre y confiadamente.

El programa por lógica se denomina “playas limpias” y aunque no hay mucha información pública, sí nos permite saber cuales son los destinos en los que hay que tener cuidado.

En ese sentido, es un gusto saber que ha habido muestreo en tres puntos geográficos de la entidad, tales como Matamoros, Soto la Marina y Madero, con su famosísima playa que todos atribuyen a Tampico, y los tres tienen niveles de calidad aptos, es decir: no tenemos riesgo para bañarnos en las aguas cálidas del Golfo de México y nuestra entidad, que bañan diariamente la costa tamaulipeca acariciando sus arenas y procurando que todos los que vamos, disfrutemos de esa calidad que es producto de muchos trabajos de la autoridad municipal, estatal y federal en conjunto, que nos hace confiar en nuestros destinos playeros.

En ese sentido, qué bueno que se ha cuidado la calidad de nuestros destinos de playa, porque son una fuente importante de ingresos para todos los que ahí habitan y tienen sus negocios dentro de los campos de la gastronomía, hotelería, artesanías, así como el comercio en general, porque finalmente, los que vamos tenemos recursos que vamos “sembrando” en los bolsillos de cada uno de los prestadores de servicios turísticos.

El exhorto es que participemos para que nuestros destinos sigan limpios, que no haya esas cochinadas de basura en bolsas y demás que algunos gamberros suelen dejar: que todos respetemos los sitios y recordemos lo que decía el viejo fundador de los Scouts, Baden Powell, cuando alguien iba de campamento: “Dejad el sitio en mejores condiciones de como lo encontrasteis”, haciendo mención a la necesidad de limpiar, de utilizar y dejar el sitio como si no hubiera pasado nada.

Es la premisa, para que todos podamos disfrutar de nuestros recursos, así como en ríos y lagunas, presas y montaña. No dejemos desperdicios, colaboremos a que el planeta no se deteriore tan rápido con nuestro grano de arena tan valioso como cualquiera.

Y no olvidemos los cuidados personales y familiares, de seguridad y sanidad, para que el período de asueto no se convierta en pesadilla, sino en una buena opción para platicar buenas y hermosas experiencias.

Los que viajamos tenemos una gran responsabilidad que hay que ejercer, y exigir que todos lo hagan, en bien de todos.

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