Compartir
Seguridad carretera

Seguridad carretera

Es realmente satisfactorio poder viajar en nuestras carreteras del estado con la certeza de que llevamos la seguridad a nuestro lado. Los operativos instrumentados por los diversos niveles de autoridad nos permiten suponer que hay calma en los trayectos, y que se está escuchando una necesidad palpable de la ciudadanía, haciendo eco en las acciones.

Hemos visto patrullas de la Policía Estatal, Ángeles Azules, Ángeles Verdes, Policía Federa Preventiva, Ejército Mexicano y todo cuando nos pueda garantizar dentro de lo que cabe esa tranquilidad de viajar con la familia.

Nada hay más valioso que nuestros seres queridos, y en ese sentido, es realmente positivo el hecho de hacerlo con seguridad.

Los operativos de la PFP que salen desde muy temprana hora nos ofrecen una mayor tranquilidad, porque vamos todos juntos, a Tampico y la Frontera, así como a los límites con Nuevo León, en acciones que han respondido a lo que usted y yo necesitamos.

Vaya que es útil.

Antes había viajes a Matamoros y Reynosa y pare de contar. Hoy, por necesidades ciudadanas, la autoridad ha aumentado los trayectos y horarios, procurando cubrir los requerimientos de los que vamos por trabajo, por vacaciones, ocio, familia u otra razón, pero que tenemos que tomar nuestras hermosísimas rutas.

Nada hay más hermoso que disfrutar, por ejemplo, la sierra de por allá, por Llera de Canales, o la que nos permite cruzar de la capital tamaulipeca hacia el Altiplano, que se conocía antes como Cuarto Distrito. Todos esos paisajes que son muy nuestros y que habíamos dejado de admirar gracias a la inseguridad, vuelven a ser parte de nuestras fotografías de viaje y cotidianas.

En ese sentido, no es de agradecer, sino reconocer, porque no es lo mismo. Agradecer es corresponder a un favor que nos hacen, y reconocer es aplaudir una buena y positiva labor de la autoridad en favor de sus gobernados, y en ese sentido, la autoridad estatal y nacional merece un reconocimiento por los elementos que han dispersado en nuestras rúas para vigilar, cuidarnos, garantizarnos llegar con bien.

Ahora, falta lo más importante: la parte que nos toca a todos nosotros llevar a la práctica, y que tiene que ver, y mucho, con la seguridad de no viajar a exceso de velocidad, observando todos los requisitos de seguridad, manejar sin estar en el influjo de bebidas alcohólicas o drogas y todas esas cosas que son tan importantes.

No podemos dejar a un lado el exceso de velocidad: urgente es el tomar conciencia de que un pequeño descuido puede ser la diferencia entre vivir y no poder contar el viaje.

Hemos visto mucho personal en las carreteras, y uno que oro desmedido conductor, con ideas suicidas, irresponsables o estúpidas, que viaja a mil por hora arriesgando su existencia y la de los demás.

En ese sentido, hacemos votos porque todos contribuyamos a tener un saldo blanco de las vacaciones de uno de los que parecen ser de los veranos más calientes de todos los tiempos.

Es hora de asumir nuestra responsabilidad, de ser amable con los otros conductores y propiciar esa amabilidad en el trato y el paso de otros vehículos, peatones y vehículos como bicicletas o motocicletas, que muchas veces padecen esa soberbia del automovilista, o la de ellos mismos que, con un enorme complejo piensan que debemos parar forzosamente para que ellos pasen.

Ni lo uno, ni lo otro.

Conscientes de nuestras responsabilidades, hagamos cadena de información entre nuestros conocidos, para que haya mayor y mejor respuesta y los accidentes queden erradicados de nuestros recuerdos del verano de 2018.

Es por todos nosotros. Somos los principales beneficiarios, pues

Comentarios:[email protected]

Dejar un Comentario