Compartir
Todo un Teacher

Todo un Teacher

ANECDOTARIO.
POR JAVIER ROSALES ORTIZ.

Desde que tengo conocimiento y, cuando me atreví ha hacer los “pininos” en un medio escrito, su imagen quedo grabada en mi mente – al igual que otras más- porque su personalidad, su capacidad y su buena vibra atraía, y además su trabajo legislativo fue muy bien calificado por aquellos que nos dedicamos a picar con los dedos y destruir las teclas de una máquina a la que solo le faltaba llorar.

Y es que trabajé más que nada en medios electrónicos del DF y Ciudad Victoria, Tamaulipas, pero nunca en un periódico, hasta que uno de ellos me asignó la fuente del Congreso del Estado, donde no se va a bostezar, más bien a ejercitarse en materia de leyes y en una que otra mañita.

La cámara legislativa es como una escuela, es, como se dice en el mundo de la medicina, con relación a que un médico que no ha pisado el área de urgencias, no se puede dar el lujo de llamarse galeno.

Y fue en la sede del poder legislativo donde los diputados buenos se distinguían por sus acertadas participaciones y bastos conocimientos sobre lo que le dolía a Tamaulipas, entre ellos el priísta Arnulfo Tejada Lara, el panista Rafael Orozco Domínguez, el parmista Bruno Alvarez Valdez y la del Frente Cardenista, Luisa Alvarez Cervantes.

Eran, unos figurines de categoría que con sus acciones le daban sabor y color a las notas informativas de sus cuates de los medios, los que al día siguiente se paseaban como pavo reales por la plaza principal, donde algunos ciudadanos los felicitaban por su entrega a la labor.

Pero, si me remito al caso de Arnulfo, por la claridad de sus propuestas legislativas casi siempre se encendía la luz verde, por ello su calidad de legislador nunca se puso en duda.

No le he perdido la pista a este político del sector popular del PRI en Tamaulipas y veo con agrado que –aunque no lo confiesa- casi da a entender que fue él quien con una patada en el juvenil trasero le dio el arranque de salida a un valioso elemento que hoy se abre de capa para rescatar a un maltrecho partido que va perdiendo sus colores por desnutrido.

Si, fue César García Coronado el que recibió de Arnulfo hace muchos años ese clásico empujón y ahora desde Nuevo Laredo y desde otros puntos lo impulsa, le inyecta ánimo, para que llegue a la silla principal del PRI en Tamaulipas, donde pueda demostrar lo que sabe hacer.

A Arnulfo se le puede ver seguido en entrevistas en los medios informativos.

Y a, César, en varios puntos de Tamaulipas para rascarle las cáscaras al viejo árbol y tratar de llegar a donde aun quedan algunas hojas frescas.

Es, Arnulfo, su “teacher” y, en mi caso, yo también tuve varios como el excelente líder radiofónico Don José Gutiérrez Vivó, la capaz periodista internacional, Rosana Fuentes Beraín, y el ex corresponsal de guerra, Epigmenio Ibarra, a quienes mucho les debo porque me abrieron totalmente los ojos.

Cesar aprendió bien y yo también, pero que desgracia que en mi caso y en el de otros muchos periodistas de Tamaulipas su trabajo sea calificado por algunos que se creen invencibles, cuando en realidad son, invisibles.

El está listo para la jornada que tiene en mente y muchos priístas se van sumando rápido a su proyecto.

Porque ellos saben que una mezcla entre juventud y experiencia, bien calificada por la población.

Lleva directo, a la victoria.

Correo electrónico: [email protected]

Dejar un Comentario