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“Todo está en juego” en primeras elecciones de la era Trump

“Todo está en juego” en primeras elecciones de la era Trump

Los votantes decidirán este martes quién gana el debate entre la política de tierra arrasada de Trump y la campaña furibunda de los demócratas para terminar con el monopolio republicano en Washington

CLEVELAND (Agencias).- El día de ajustar cuentas en la política estadounidense casi ha llegado.

Los votantes decidirán el martes quién ha ganado el debate de 5.000 millones de dólares entre la política de tierra arrasada del presidente Donald Trump y la campaña furibunda de los demócratas para poner fin al monopolio republicano en Washington y en legislaturas de diversas partes del país.

Hay indicios de que una modesta “ola azul” ayudaría a los demócratas a ganar la mayoría en al menos una de las cámaras del Congreso. Pero dos años después de una elección que hizo fallar a encuestas y pronósticos, nada es seguro en vísperas de la primera elección de la era de Trump.

“No creo que haya un demócrata en este país que no sienta alguna angustia desde la profunda decepción de 2016”, dijo Stephanie Schriock, presidenta de la organización EMILY’s List, que gastó casi 60 millones de dólares para apoyar a mujeres demócratas durante la campaña.

“Todo importa y todo está en juego”, añadió.

Están en juego el total de 435 bancas de la Cámara de Representantes y 35 bancas del Senado, además de casi 40 gobernaciones y la relación de fuerzas en casi todas las legislaturas estatales.

Aunque él mismo no es candidato, Trump ha reconocido que las elecciones de mitad de mandato representan ante todo un referendo sobre su presidencia.

“En cierto sentido, estoy en la boleta”, dijo Trump a sus seguidores durante una conferencia telefónica organizada por su campaña de reelección. “La prensa lo considera como un referendo sobre mí y sobre nosotros como movimiento”.

También afirmó, como lo hace todos los días, que si los demócratas ganan trabajarán para deshacer todo lo que ha logrado. “Es todo tan frágil”, dijo.

Si los demócratas ganan la mayoría en la cámara baja, algo que estrategas de ambos partidos coinciden en que es probable, podrían descarrilar los planes legislativos de Trump durante los próximos dos años. Más importante aún, quizás, es que tendrían poder legal para investigar los muchos deslices personales y profesionales del presidente.

Las elecciones del martes también pondrán a prueba la fuerza de una realineación de la era Trump definida por la evolución de las divisiones por raza, género y, sobre todo, nivel educativo.

La coalición republicana que llevó al poder a Trump es cada vez más vieja, blanca, masculina y con menos probabilidades de tener título universitario. Los demócratas se apoyan más en las mujeres, las personas de color, los jóvenes y los graduados universitarios.

La realineación política, si es que existe, podría fijar un nuevo rumbo en la política estadounidense durante toda una generación.

Hace sólo cinco años, el Comité Nacional Republicano informó que la supervivencia del Partido Republicano dependía de convencer a más minorías y mujeres. Estos sectores se han alejado cada vez más del partido de Trump, frustrados por su estilo caótico de liderazgo y retórica xenofóbica. Sin embargo, los obreros han aceptado al inusual presidente.

Una encuesta a nivel nacional publicada el domingo por NBC News y The Wall Street Journal detalla la profundidad del cambio demográfico.

Los demócratas están al frente entre los votantes afroamericanos (84% contra 8%), los latinos (57% contra 29%), votantes entre los 18 y 34 años (57% contra 34%), mujeres (55% contra 37%) e independientes (35% contra 23%).

Entre las mujeres blancas con educación universitaria, los demócratas disfrutan de una ventaja de 61% contra 33%. Por el otro lado, los republicanos lideran entre los votantes entre 50 y 64 años (52% contra 43%), hombres (50% contra 43%) y blancos (50% contra 44%). Y entre los hombres blancos sin educación universitaria, los republicanos tienen una ventaja de 65% contra 30%.

El expresidente Barack Obama aprovechó las diferencias entre los partidos en los últimos días para motivar a los votantes a lo largo y ancho del país.

“Una elección no acabará con el racismo, sexismo u homofobia”, dijo, durante una presentación en Florida. “No sucederá en una elección, pero será el inicio”.

Trump ha dado un discurso de cierre muy diferente, despotricando contra los inmigrantes latinoamericanos que solicitan asilo en la frontera estadounidense.

Mientras una caravana de migrantes centroamericanos avanza a pie todavía a semanas de distancia, Trump envió a más de cinco mil soldados a la región. El presidente también dijo que los efectivos utilizarán la fuerza letal contra los migrantes que arrojen rocas, aunque después dio marcha atrás.

Aun así, su retórica xenofóbica es sin precedentes para un presidente estadounidense en la era moderna: “Los alambres de púas utilizados correctamente pueden ofrecer una hermosa vista”, dijo Trump a los votantes en Montana.

La tensa atmósfera provocará una alta participación de votantes en algunos lugares, pero en la víspera del día de elecciones, no está claro qué lado acudirá a las urnas en grandes números.

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