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Juzgado de Altamira no otorga valor a peritos en grafoscopía con argumentos ilegales

Juzgado de Altamira no otorga valor a peritos en grafoscopía con argumentos ilegales

El pleno judicial otorga el amparo, para que se deje insubsistente la sentencia reclamada.

POR DAVID ZARATE CRUZ

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El Juzgado Tercero Civil de Altamira, no validó los dictámenes de tres peritos en el caso de un pagaré, porque dos coinciden y uno no, además no otorgó valor probatoria una prueba confesional, condenando al pago del mismo a una mujer de Madero, violando con ello las garantías de seguridad jurídica y debido proceso, ante lo cual mediante la ejecutoria 480/2018, Magistrados Federales otorgaron amparo.

Manuel Muñoz Bastida, Magistrado del Primer Tribunal Colegiado en Materias Administrativa y Civil del Décimo Noveno Circuito, determinó que la razón del Juzgado resulta contraria a derecho, habida, además resulta irrelevante que existan dos dictámenes sosteniendo que existe coincidencia gráfica en el llenado del documento base de la acción (pagaré) y que en uno sólo se afirme que no es igual el texto del área del título de crédito relativos a los datos y firma del deudor en relación con el resto del texto del pagaré.

El 8 de agosto del 2018, se recibió en el Poder Judicial Federal en esta capital, la demanda promovida por una mujer en contra del Juzgado Tercero Civil de Altamira, por la sentencia de 28 de junio de 2018, dictada en el juicio ejecutivo mercantil 639/2017, considerándolo violatorio de las garantías de seguridad jurídica y debido proceso, presentando los argumentos jurídicos correspondientes.

En un principio, el catorce de septiembre de dos mil diecisiete, una persona demandó a la mujer en la vía ejecutiva mercantil reclamando el pago de 60 mil pesos por concepto de suerte principal derivada de la suscripción de título de crédito de los denominados pagarés, al acudir a juicio, la acusada señalo que dicho pagare fue por 30 mil pesos además esta alterado porque abusando de su extrema necesidad no tenía la cantidad escrita y en esencia ya fue pagado.

El veintiocho de junio de dos mil diecisiete, el Juzgado Tercero Civil de Altamira, emite la sentencia, condenando al pago de 60 mil pesos por concepto de suerte principal derivada, al pago de intereses ordinarios y moratorios ya regulados al 3 por ciento mensual, vencidos y que se sigan venciendo hasta la total liquidación del adeudo, ante lo cual la mujer recurre al juicio de amparo.

El Magistrado Manuel Muñoz Bastida, a quien correspondió estudiar el asunto, determinó que la valoración de la confesional, es contraria a derecho y al no ser suficiente la razón que expuso el Juez para acoger los dictámenes rendidos por los peritos propuestos por la actora y el tercero en discordia, ni expresar los motivos por los cuales, a su juicio, el dictamen emitido por el perito de la demandada, merece o no valor probatorio, es claro que su proceder infringe en perjuicio de la mujer, el artículo 1301 del Código de Comercio.

El pleno judicial otorga el amparo, para que se deje insubsistente la sentencia reclamada; se dicte otra en la que el Juez valore las periciales en materia de grafoscopía que rindieron los peritos de las partes actora y demandada y el tercero en discordia, y deberá exponer las razones y fundamentos por los cuales concede o niega valor probatorio a los dictámenes; se otorgue valor probatorio a la confesión a cargo de un testigo.

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