Compartir
Entre Nos Leyes más enérgicas

Entre Nos Leyes más enérgicas

Por Carlos Santamaría Ochoa

En alguna ocasión, una charla con un miembro del Partido de la Revolución Democrática sobre multas e infracciones tuvo desencuentros; decía del miembro de la mal llamada izquierda mexicana que era absurdo pensar –como así lo hicimos saber- que se impusieran multas ejemplares; en aquel entonces sugerimos infracciones de 20 a 25 mil pesos por manejar en estado de ebriedad.

“Estas loco, la gente no gana parra pagar esas multas”, decía con un tono encolerizado. Y nosotros somos de la misma idea, solo que, a fuerza de ser sinceros, no tenemos por qué pagar infracciones si observamos la ley, si vivimos dentro del orden. Así de sencillo.

Paga multas quien no sabe vivir en la legalidad, y eso debiera aplicarse en todos los puntos del país y en todos los rubros posibles. Nadie pague multas, nadie infrinja la ley: claro y sencillo.

Y en ese sentido se ha pronunciado una parte de los miembros del actual Congreso respecto a espectáculos públicos. Los deprimentes ejemplos de Argentina y Guadalajara nos muestran la brutalidad en todo su apogeo, la falta de conciencia y la permisividad con que las autoridades actúan.

Si fuéramos enérgicos, no habría tal cantidad de infractores, y habría mucho más orden

En ese sentido, Ramiro Ramos Salinas, presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local se solidariza con la idea de imponer multas de 10 a 80 días de salario mínimo y cárcel por cuatro años a delincuentes que se disfrazan de fanáticos.

Somos de la idea de que la multa económica debe rozar los mil días de salario cuando menos, y la prisión no debe ser conmutable, que se castigue severamente y entonces se pueda aplicar una ley que garantice que cualquiera pueda asistir con sus hijos y familiares, y hacer de los eventos de confluencia multitudinaria una verdadera convivencia y fiesta familiar.

También podría aplicar, como dice Ramiro, el que se prohíba a esos delincuentes volver a los estadios o sitios de congregación social. ¿Cómo? Fácil, solo que los citen en la policía a firmar cuando hayas eventos y listo.

Se pueden hacer muchas cosas cuando se desea, y es prioritario pensar en la seguridad de esos fanáticos que van con sus hijos y sobrinos a tratar de alentar a su equipo o aplaudir a sus ídolos.

Todos tenemos derecho a hacer de estas nuestras actividades propias, y a que nadie nos entorpezca el deseo. Respetando a todos tendremos el respeto que merecemos, así de claro.

La actual ley denominada de Cultura Física y Deporte para el Estado de Tamaulipas contempla sanciones a organismos deportivos, directivos, deportistas, instructores, técnicos y entrenadores, árbitros y jue ces, autoridades deportivas municipales en el ámbito de sus competencias, organizaciones de competencias deportivas e instituciones educativas, pero no considera para los espectadores que, hemos visto, son los protagonistas de actos bastante violentos que urge atajar.

Somos un país que debe poner orden dentro de ese desorden que vivimos a diario y que nadie parece hacer algo por mejorar. Es hora que nuestros legisladores nos apoyen y promuevan, a nombre de nosotros, este tipo de medidas que nos permitirán pensar tranquilamente en ir a ver a nuestro equipo o grupo favorito sin el temor de ser destrozados, sujetos a actos vandálicos o de otro tipo de violencia, sin más respeto que el mínimo por lo que piensan los de en frente.

Es hora de que nuestras leyes nos hagan justicia, lo necesitamos, lo merecemos, y en ese sentido, El diputado Ramos ha encabezado el esfuerzo de los legisladores por dotarnos de una más justa ley, como debiera de ser.

Comentarios: [email protected]

Dejar un Comentario