Compartir
Entre comillas… La sombra del abstencionismo

Entre comillas… La sombra del abstencionismo

Por José Luis Ávila

 

Entre comillas… La sombra del abstencionismo… 1.- Ayer se escribió una página más en la historia de la vida político electoral de Tamaulipas, fue un día decisivo para los ocho candidatos quienes aspiraran a ocupar una curul de su distrito en la Cámara de Diputados.

Pues luego de más de dos meses de campaña ayer domingo dicho trabajo se tendría que ver reflejado tras una labor plena de promover, de convencer, de explicar, de mostrarse y de intentar hacer entender al electorado sobre el trabajo y las responsabilidades de ser un legislador federal.

Y para ello las autoridades del Instituto Nacional Electoral-INE- no se quedaron fuera ni apacibles, sino todo lo contrario sus autoridades estuvieron listas para iniciar y llevar a efecto este procesos electoral en tiempo y forma, aunque como siempre un buen número de casillas no estuvieron a tiempo listas lo cual genero ciertos reclamos, sin embargo todo quedo ahí y se dejó nada más a que la gente saliera a votar, a ejercer su derecho y deber cívico ciudadano sin permitir que otros lo hicieran en su lugar.

Si bien es cierto que en las primeras cinco horas, es decir desde las 8:00 de la mañana a las 13:00 horas serian decisivas, la verdad fue que durante ese lapso en los recorridos efectuados por algunos puntos importantes de la ciudad poco fue lo que se reflejó, pues se esperaba que durante ese tiempo saliera el grueso de la población para elegir quien sería el legislador que los representaría.

Por lo que toca a los partidos políticos no cabe la menor de las dudas que realizaron todo su esfuerzo para que la jornada electoral fuera de mucha participación, y que al menos se lograra derrotar al famoso fenómeno del abstencionismo hasta en un 80 por ciento pero que sin embargo no fue así.

Por ello no cabe la menor de las dudas que la democracia es un camino que empieza, pero no se agota en la votación pues no es sino el umbral del Gobierno que quiere jactarse de ser legítimo, entonces, ¿porque el electorado no sale a votar? ¿Por qué no eligen a sus representantes? En este caso a sus legisladores.

La democracia es un método que implica gobernar con plena conciencia de que el poder que se ejerce no es propio de los órganos, sino de la comunidad, y que su función tiene por objeto primordial la garantía, igualitariamente, de las libertades y derechos fundamentales.

La democracia –si de algo sirve recordarlo- es considerada constitucionalmente “no solamente como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo”.

Desde esa perspectiva, definir a la democracia como “el Gobierno de las mayorías con respeto de las minorías” no es descabellado.

Si así se acepta, deberán considerarse algunos aspectos básicos: La democracia es Gobierno, es decir, una acción de tracto sucesivo que implica, desde la elección mayoritaria de los agentes del poder, el deber de mirar por el bien de todos y el interés general, proveyendo los medios necesarios para eliminar las desigualdades de origen, “emparejando” el terreno, si me
lo permiten decirlo así de esa manera.

Por ello me pregunto; cómo exigirle a los próximos diputados federales si en su momento no se acudió a las urnas, de lo contrario quienes si ejercimos nuestro derecho cívico con pleno derecho se les puede exigir a los nuevos legisladores de que no se olviden de sus compromisos y con el deber de procurar la garantía de libertades y derechos para todos y que del cumplimiento –o el defecto de él- de esa obligación deberán rendir permanentemente cuentas, que los ciudadanos quienes si votamos puedan exigir.

Pero igual no se debe dejar a un lado que estas campañas se caracterizaron por no haber logrado impactar ni penetrar en los días de labor proselitista, salvo en contadas excepciones; pues tal vez, por la indolencia mostrada por los candidatos, reitero no todos, pero si por el hartazgo ciudadano que se hizo cada vez más grande por los escándalos políticos, en los que cotidianamente han participado los elementos de los diversos partidos políticos, y las descalificaciones que entre ellos se daban en medio de un ritmo monótono y un tanto sordo, que dicho lo anterior no levantaron el ánimo ni mucho menos las pasiones, eso también pudo haber influido para que la sombra del abstencionismo se envolviera en este proceso electoral. Así las cosas.

Correo electrónico; [email protected]

Dejar un Comentario